Originalmente, Lu Cang pensó que Jing lo llevaría a una residencia real construida en algún lugar de Hangzhou, pero al final, Jing eligió la posada más cercana a la mansión del gobernador militar y corrió directo hacia adentro.
—¡No te he visto por mucho tiempo*, no puedo esperar más!—
Su amante no hizo nada por disimular su lenguaje vulgar, provocando que el lugar bajo el vientre de Lu Cang creciera firmemente. Sin tener el tiempo de ser tímido, Jing tiró de él y lo arrastró hasta el pequeño dormitorio arriba.
—¡¡Por todos los cielos!! ¡¡Estuve pensando en tu agujero hasta volverme loco!! —Tal vez a causa de su angustia por la larga separación que le hizo anhelar hacer el amor de este modo, Jing, quien no tuvo el más mínimo cuidado de encubrir su lenguaje vulgar, se había quitado rápidamente su propia ropa y la de Lu Cang. El momento en que sus pieles desnudas y músculos se superpusieron, ambos no pudieron evitar el temblor que les recorrió. Poco después de eso, ellos, intensamente entrelazados, se volcaron sobre el colchón de la cama.
Con poca o ninguna lubricación, Jing entró suavemente la parte interior del cuerpo de Lu Cang.
La acción rígida y adormecedora provocó una ligera sensación de placer y dolor que atravesó directamente a través del cerebro de Lu Cang. Esto le permitió abrir inconscientemente su cuerpo a un grado aún mayor para aceptar al tan esperado Jing y la estimulación de la emoción que solo él podía darle.
—... Ng... Ah...—
Debido a que era aún de día, Lu Cang restringió desesperadamente sus gemidos con todas sus fuerzas, pero al final no pudo soportar el movimiento de la vigorosa y enérgica cintura de Jing que le brindó una estimulación desbordante. —Por f—... Por favor… Despacio… ahhh —. El punto más sensible en su parte interna fue estimulado continuamente por el instrumento sexual duro y firme. Incluso una persona reservada como él no sería capaz de contener los gemidos y contracciones.
Sus muslos se extendieron muy abiertos a ambos lados siendo presionados por las manos de Jing. Lu Cang ya no tenía la energía necesaria que perder en arreglar su propia postura, sin embargo, no dejaba de ser vergonzoso.
Plenamente consciente de la muy clara sensación del órgano sexual de un hombre que viajaba de dentro hacia afuera en la entrada de la parte inferior del cuerpo, lo único que podía hacer Lu Cang era estrecharse aun más y firmemente abrazar Jing. Permitiéndose ser abrumado y ahogarse en el momento de placer.
No queriendo hacer las cosas demasiado difíciles para el amante debajo de él, Jing después de unos pocos empujes más vigorosos, finalmente lanzó sus deseos en el interior del cuerpo de Lu Cang. Sin embargo, casi sin pausa en absoluto, su pequeño amigo se levantó tieso y duro de nuevo en el interior del cuerpo de su amante.
A pesar de que estaba siendo penetrado hasta el punto de perder sus sentidos, Lu Cang todavía era capaz de percibir que el Jing de hoy en comparación al de siempre, estaba más apasionado y era más erótico. Muy dentro de su cuerpo, una cierta parte de Jing seguía envolviéndose en espasmos. Lu Cang podía sentirse a sí mismo claramente envolverse alrededor del miembro de Jing y sus febriles palpitaciones.
[...]
Lu Cang no sabía cuántas veces tuvieron relaciones sexuales, todo lo que sabía era que había dos personas que en silencio estaban envueltos en una masa desordenada sobre una cama. Toda la parte inferior de su cuerpo estaba entumecida como si hubiera perdido toda clase de sensación. Podía sentir su entrada trasera temporalmente incapaz de cerrarse. Además, el fluido corporal o de Jing que disparó en el cuerpo de Lu Cang continuaba derramándose sin encontrar un lugar donde descansar.
Este tipo de intimidad incómoda y aun así incomparable hacia que Lu Cang solamente pudiera recostarse pacíficamente. En el silencio, ambos escucharon el sonido de la respiración del otro. El ambiente se desbordó con el calor de una intimidad armoniosa.
Después de un buen rato, Jing estiró suavemente una mano para apartar el cabello empapado en sudor que se pegaba en la frente de Lu Cang. Fijando sus hermosas pupilas, tan hermosa que ni siquiera podían ser descritas con palabras, en Lu Cang.
—¿Lo lamentas?— Su voz era muy tierna, ocultando un rastro de incertidumbre que nunca había revelado ante nadie jamás.
—¿Lamentar que?— El encanto persistente que aún permanecía dentro de su cuerpo, hizo que Lu Cang estuviera un poco avergonzado de intercambiar palabras con Jing. Lentamente arrastró la colcha de raso junto a él con la intención de cubrir su cuerpo, pero Jing lo detuvo.
—No... Déjame mirarte— El Jing de hoy aparentemente era una persona diferente, revelando decenas de miles de formas de ternura. Los finos y delgados dedos parecía que estaban tocando la más preciosa Joya mientras se deslizaban sobre el cuerpo de Lu Cang.
Lu Cang sólo sentía que allí donde Jing tocaba, esa parte al instante se calentaría como si estuviera siendo tocada por el fuego.
Aunque habían pasado muchos años desde su primera vez juntos, el cuerpo de Lu Cang estaba todavía como la primera vez que Jing lo abrazó, tenso e incómodo. Los dedos de Jing lo acariciaron repetidamente mientras el recordaba con nostalgia. Incluso alguien como Lu Cang, debido a las caricias eróticas, no pudo soportarlo más y gimió en voz alta.
—¿Te arrepientes de permanecer a mi lado, renunciando a las esperanzas y los derechos de la gente común en tener una esposa y una familia?— Jing suavemente acarició el pelo largo y despeinado de Lu Cang. De pronto, preguntó en voz baja: —¿Por qué no tomaste a Luo Rong Rong?—
—¡Tú!— Al oír ese nombre, Lu Cang se estremeció al instante. Su cuerpo se tensó de inmediato, empujando a Jing a un lado—¿Cómo lo supiste?—
Jing sonrió, una sonrisa hermosa tan radiante como una luz brillante: —Niño tonto, ¡no te olvides que yo soy un Emperador! Hay un montón de cosas que no quiero saber, sin embargo, hay personas que aun vendrían a decirme. Ni que decir de los asuntos de los que quiero escuchar y saber. ¿Ustedes en verdad pensaron que podrían ocultar la verdad de mí? –
Lu Cang suspiró. ¡Pero por supuesto! Con el estatus de Jing como el emperador, ¿cómo es que él no tendría una oreja en el gobierno militar de Hangzhou? Él conocía cada acción y cada movimiento de Lu Cang y Cao Xin como la palma de su mano. No es de extrañar que estuviera tan suave hoy.
—Entonces, ¿No sabias de antemano que la enfermedad de Cao Xin era falsa? — De repente, Lu Cang pensó en ese asunto y no pudo evitar preguntar en voz alta— ¿Por qué no me lo dijiste?
Jing se rió. —¿Eres estúpido? Para mí fue como un regalo del cielo, una gran oportunidad para ver si estabas dispuesto o no a preservar tu cuerpo solo para mí—
Lu Cang se quedó atónito. A pesar de que ya sabía el lado oscuro de la naturaleza de Jing, él todavía no podía dejar de crecer irritado.
—¿Qué si tomaba a Luo Rong Rong? ¿Qué harías entonces? —
—Originalmente, si ella quedaba embarazada, me quedaría con el niño, pero no con la madre. Si no había ningún niño, ella todavía no sería perdonada y la condenaría a muerte— Jing dijo con calma. Su tono frío y cruel hizo estremecer a Lu Cang —Sin Embargo, he cambiado mi decisión. Aun si estuviera embarazada, siempre y cuando le pusieras un dedo encima…— Jing levantó muy lentamente su mano derecha e hizo un movimiento, dibujando el carácter de “matar” con él. Sus ojos eran tan filosos que Lu Cang creyó que Jing absolutamente, por cualquier medio, condenaría a un posible rival en el amor a la muerte sin titubear.
—¿Qué si ella realmente quedara embarazada? Ese podría ser mi hijo, ¿verdad? —A pesar de que sabía que en esta vida, probable y verdaderamente nunca más tendría la oportunidad de tener un hijo propio, Lu Cang todavía no quería renunciar a conocer la respuesta de Jing.
—Tu hijo... —Para dar esa respuesta, Jing colocó una expresión extremadamente erótica mientras chupaba lamia muy lentamente los dedos de Lu Cang. Poco a poco el color de sus ojos se profundizó—Si realmente quieres algo como eso, entonces sólo yo puedo darte un hijo…—
Lu Cang atónito por un momento, miró aquellos ojos. Él podía leer la señal peligrosa en los ojos de Jing. Su intuición hizo que su entero cuerpo al instante se pusiera rígido por todas partes haciéndolo incapaz de moverse.
Ante la sensación de los dedos de Jing tocando la parte más sensible de su cuerpo, Lu Cang no pudo evitar acurrucarse un poco. Aturdido, observó las acciones inusuales e insondables de Jing. Él, sólo podía contener la respiración y en silencio mantenerse en su lugar. Los ojos de Jing exudaban una seducción nunca antes vista en él. Su pelo largo caía suelto contra su cremosa piel blanca y brillante. Con un ligero movimiento de su cabeza, así como así, se dio la vuelta y se sentó a horcajadas en la parte superior del cuerpo de Lu Cang.
—Tú…—
Lu Cang lanzó un grito de sorpresa cuando la parte baja de su cuerpo de repente fue cubierta y empapada. Él abrió la boca en busca de aire y agarró el pelo largo de Jing que estaba cerca de la parte inferior de su cuerpo, como si hubiera perdido la razón por aquella extrema estimulación.
Jing no trabajó duro por mucho tiempo, poco después, levantó la cabeza. Lu Cang, que tuvo que cargar con la pesada sensación de acercarse a la cima del placer, ya no pudo soportarlo. Sólo podía sentir en su pecho una sensación punzante e irritable que era difícil de describir con palabras. Él se retorció en su cuerpo, queriendo liberarse en las manos de Jing, pero Jing lo apretó con tal fuerza en su mano, que el no pudo cumplir con su deseo.
El vio a Jing que estaba delante de él, dejar escapar una sonrisa seductora y encantadora. Jing extendió la punta de su lengua color rojo brillante y le dio una lamida incomparablemente provocativa a la punta del órgano sexual de Lu Cang.
Después de eso, él posicionó su cuerpo para sentarse sobre el muslo de Lu Cang. Luego con mucha dificultad comenzó la tarea de llevar el deseo de Lu Cang directo al interior de su cuerpo.
Se sentía como ser golpeado por un rayo. La mente de Lu Cang quedó en blanco. Había vivido con Jing durante más de cinco años, pero en todo ese tiempo, él era el único en ser penetrado. Aunque, en un principio había tratado de hacer su movimiento sobre Jing con la intención de revertir sus posiciones, cada vez que lo intentaba, Jing tomaba represalias despiadadas que terminaban con él en un estado aún peor y miserable. Hasta el punto en el que nunca se atrevió a actuar precipitadamente otra vez.
Nunca hubiera pensado, que Jing por su propia cuenta le entregaría su cuerpo. Este muy estimado hombre, altamente respetado que tenía el estatus de supremacía más alto, en realidad tomó la iniciativa para someterse a él. En este momento, el pecho de Lu Cang se hinchó con una sensación de felicidad difícil de describir. Observando a Jing ligeramente frunciendo sus cejas y eróticamente balanceando sus caderas en la parte superior de su propio cuerpo, Lu Cang finalmente no pudo reprimirlo más y disparó todo su fluido caliente en el interior del cuerpo de Jing.
—Nnnng— Jing gimió en voz baja, arrojándose al abrazo de Lu Cang. Después de estar en aquella posición, el todavía no se olvidó de jugar alegremente con el pezón de su amante que permanecía inamovible en frente de él.
[…]
—¿Por qué… hiciste esto? — Mucho tiempo después, Lu Cang acarició suavemente el brazo de Jing y en voz baja hizo aquella pregunta.
Jing no respondió. Sólo se movió perezosamente en la parte superior del cuerpo de Lu Cang, disfrutándolo como la mascota favorita de un propietario haría.
—¿Te molesta cuando me acuesto con otras mujeres? ¿No es verdad que no quieres ver nacer a mis hijos?— Al parecer, apartándose deliberadamente el tema, Jing contra preguntó con algo que era completamente irrelevante para lo que Lu Cang inquirió.
Lu Cang se quedó en silencio por un leve momento antes de finalmente asentir lentamente con la cabeza.
— Entonces, ¿por qué no me lo dijiste?— Jing inclinó la cabeza, mostrando su intriga por la respuesta.
El rostro de Lu Cang puso rojo en un instante. Después de un rato, él habló con voz entrecortada —Tenía miedo de que te enojaras... tenía miedo de que me consideraras demasiado celoso y me pedirías que me fuera. Tú tienes un montón de mujeres y hombres hermosos a tus pies… yo… —
—¿Tenias miedo de perder mi favor? – Lu Cang tardó demasiado usando palabras prolijas, sin embargo, Jing expuso el verdadero significado detrás de sus palabras con una sola frase, haciendo que Lu Cang bajara la mirada de vergüenza.
Jing soltó un chistido y un sonoro “pfft” luego se echó a reír a carcajadas. —¡¿Eres estúpido?! Puse mucho esfuerzo y atención en no dormir con la misma mujer más de una vez y ¿todavía no pudiste ver mis intenciones? ¡Me rendí a ti hace muchísimo tiempo!—
—Pero... — Lu Cang estaba muy a la defensiva, por ello lo acusó de regreso —¿Cómo es que tú puedes dormir con otras mujeres y yo no? ¡Eso es completamente injusto!—
Jing le dio a Lu Cang una mirada de lado y habló del asunto con la mayor naturalidad, —¡Por favor! Si realmente no hago una visita real a alguna mujer, si realmente no tengo ni un solo hijo, además de la gente a la que le desagradas, seguramente habrá alguien que crea estar haciendo lo que el destino le dictó a hacer y asesinarte, ¿Lo entiendes ahora? ¡Tonto! —
Lu Cang se sorprendió por las palabras de Jing. De hecho, lo que Jing había dicho era una razón irrefutable. Incluso en las circunstancias actuales en la corte, todavía había una posibilidad de que este tipo de acto se diera. Si Jing realmente hubiera actuado como él quería que lo hiciera, sólo se preocupándose por él y su amor, sin importarle tener descendencia, tal vez el estado realmente caería en una gran confusión.
Sin embargo, a pesar de lo que había dicho, Lu Cang todavía no podía creer que Jing tomaría tales medidas por su bien. Sólo podía llegar a la conclusión de que la comprensión de Jing acerca de la lealtad o amor era diferente a la suya.
Aunque todavía había un montón de preguntas que quería hacer, como, ¿por qué renunció a la Procesión del Norte para viajar al sur e ir a buscarlo? También, si él realmente estaba dispuesto a permanecer junto a él para siempre, y así sucesivamente…
Pero, Lu Cang también sabía que Jing como amante no era alguien que podría acomodarse a los estándares comunes. Desde que ese era el caso, el sólo podía elegir a permanecer a su lado y permitir que este sentimiento se desarrollara por sí solo.
—¿Por fin pude hacerte feliz? — La voz de Jing estaba llena de dulzura y tierno amor. En este momento de felicidad, Lu Cang realmente pensó, incluso si no podían estar juntos para siempre, aún valía la pena. Después de todo, ahora mismo estaba completamente feliz y dichoso—Dime que no necesitamos preocuparnos por la inspección del Norte ya. Hagamos un largo viaje por el sur y divirtámonos... —
—Pero... ¿Qué hay de la corte?— Lu Cang podía ya imaginar el grupo de ancianos funcionarios y sus expresiones de repudio.
—En caso de emergencia, Tongxin está allí. He dejado una carta para él...—
—Pero... —
La vacilación de Lu Cang finalmente fue obligada a ahogarse en su garganta por labios calientes y entusiastas de Jing. Él tuvo que guardar silencio entonces, pero muy lentamente, en el borde de su boca, se filtró una sonrisa que no mostraba ningún arrepentimiento, solo felicidad.
~FIN~
NOTAS
*De Tongan a Hangzhou hay aproximadamente 10 días de viaje, de tal modo que, asimilando que Jing lo persiguió en mitad de camino a la procesión del norte (Porque Lu Cang salió dos días después de que partió la procesión y Jing llegó a Hangzhou casi dos días después de que Lu Cang llegó), el tiempo aproximado de separación fue de unos 13 a 15 días.
Me hubiera gustado que el libro sea mas largo pero realmente me gusto al final que apesar de todo lo pasaron se qjedaron juntos .
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