Flores caóticas confundiendo la mirada
A pesar de estar localizada en el norte, el verano de Tongan estaba sorpresivamente frecuentado por la lluvia. Lu Cang se sentó en el escritorio frente al patio de la casa observando las gotas caer al suelo, su humor estaba más que nada tocando fondo.
Él había permanecido en Tonghua por alrededor de dos meses ya. Cuando llegó a Tongan de Hangzhou por primera vez, nunca imagino que se quedaría por tanto tiempo así que se estaba quedando sin dinero.
Hasta ahora él ya había escrito a Hangzhou para pedir que trajeran dinero para él, pero mientras tanto, hasta que el dinero llegara, él era prudente sobre gastar y ahorrar un poco. Por este motivo se había mudado a la casa del puente Yue Long, por ahorrar dinero, debía permanecer en este lugar.
Horribles recuerdos estaban en cada lugar de esta casa. La cama no era necesario mencionarla, pero ¿porque aun caminando en los pasillos, mirando las flores, los árboles, el pasto en el patio o sentado en el salón comedor auxiliar estaba lleno de depravadas imágenes emergiendo en su mente?
A todo esto, el solo podía culpar a ese enfermo hombre en estado de extrema mutación.
Recordando como la última vez cuando los son estaban comiendo juntos, Jing repentinamente desató su urgencia de instinto sádico y lo presionó contra la mesa, el rostro de Lu Cang una vez más, se sonrojó incontrolablemente.
El único lugar que quedaba era el estudio.
El dejó salir una amarga risa ausente de humor ante el hecho de que dormía en el piso a pesar de haber una cama debido a que la cama le hizo desarrollar insomnio, además comía afuera en lugar de usar la cocina a pesar de que tenía poco dinero. Esto solo servía para oscurecer su humor melancólico.
Que aburrimiento...
Pareciendo la respuesta del cielo a los lloriqueos silenciosos de Lu Cang, el sonido de “knock knock” de alguien golpeando la puerta rompió la tranquila atmosfera del patio. Lu Cang arrastró sus pies desencajado, Jing jamás tocaba la puerta cuando lo visitaba ¿Quién podía ser?
Lu Cang cautelosamente abrió la puerta y capturó la vista d un hombre de pie afuera, toda su melancolía inmediatamente se esfumo en una sonrisa.
—¡Tercer hermano!—
El rápidamente atrapó al visitante en un abrazo. La emoción de ver a uno de sus hermanos de la montaña hizo que Lu Cang olvidara que el visitante vestía una capa impermeable que estaba goteando agua, así, cuando soltó al tercer hermano, su propia túnica estaba empapada.
Pero Lu Cang no pensó mucho en ello, soltó a su exhausto hermano y lo ayudó a llevar su caballo al patio.
—Tercer hermano, ¿Cómo es que tu viniste? habría estado bien si enviabas a Xiao Sang—
Xiao Sang era el asistente personal de Lu Cang en la montaña. Lu Cang, quien siempre se había preocupado de preservar su reputación temía que Xiao Sang descubriera la vergonzosa situación entre él y Jing, por ese motivo no había traído a Xiao Sang consigo a Tongan.
Este hombre tercero en comando llamado Cao Xin era el tercero en orden de antigüedad aun cuando era tres años mayor que Lu Cang, Él era franco en conducta, valores de lealtad y se llevaba bien con Lu Cang, mejor que con todos los demás.
Al ver la extrema emoción de Lu Cang acerca de él, Cao Xin afloró una sincera sonrisa.
—Hermano mayor no ha regresado a la guarida en estos meses y nos ha hecho preocupar mucho, así que el segundo hermano me dijo que viniera a ver a Hermano mayor a la capital y lo ayudara en lo que pudiera— Después de encargarse del caballo, Cao Xin se quitó la capota de lluvia y se sentó en el estudio y rió estúpidamente antes de hablar —De hecho es también porque he escuchado hace mucho de la grandeza de la capital así que quería venir y disfrutar por mí mismo hehehe…— El rió tontamente algunas veces más pero pronto encontró que después de su emoción anterior Lu Cang se había enfrascado en un incómodo silencio. Creyendo que Lu Cang estaba enojado de que se quedara por tanto tiempo, la sonrisa instantáneamente desapareció del rostro de Cao Xin —Hermano mayor, si es inconveniente que me quede...—
—No, no… ¿De qué hablas?— Lu Cang rápidamente tartamudeó, sonrió y continuó— Solo estaba perdido en el momento de nostalgia y me puse un poco melancólico, eso es todo—Él bajo la mirada un poco, imágenes de los gloriosos días siendo el rey del monte Lu Cang parpadearon en su cabeza. Entonces, pensando en las trágicas desgracias vividas en la capital, una inevitable bruma de sentimentalismo burbujeó en su estómago.
Al ver que Lu Cang habló entrañablemente, Cao Xin también fue capaz de quitar una enorme roca que había lastrado su corazón. Había pensado originalmente que su Hermano mayor se estaba divirtiendo tanto en la capital que no echaba de menos su casa en absoluto. Sin embargo, ahora parecía que solo eran los negocios que lo retenían; él realmente quería volver a la guarida después de todo.
—Tú no has comido todavía, ¿verdad, tercer hermano?— Lu Cang se levantó y preguntó, sintiendo que la atmósfera estaba creciendo un poco emocional.
—Ah, no es necesario Hermano mayor, yo traje provisiones conmigo— Cao Xin rápidamente arrastró sus pies temeroso de molestar a su hermano mayor.
—¿Cómo podría dejarte comer eso? ven, ven, ven, yo invito. Vayamos al restaurante número uno de la capital por una bebida—
Cuando Lu Cang consideró cómo había estado en la capital durante más de dos meses y no había hecho ni siquiera un buen recorrido por la ciudad, decidió que esta era una buena oportunidad para él para salir y escapar de algunas de las tinieblas. Y así, también despertar su espíritu. Ante esto, Cao Xin comenzó a sonreír. La sonrisa se convirtió en vergüenza, que parecía extremadamente rara en esa cara grande y áspera.
Notando la extraña expresión de Cao Xin, Lu Cang preguntó rápidamente —¿Qué pasa, tercer hermano? ¿Hay algún otro lugar al que quieras ir?—
—Hehehe... —Él sacó otra de sus risas características, y luego dijo: —He oído desde hace mucho tiempo de la asombrosa belleza de las chicas de la —Casa Tonghua— de la capital. Esta vez, llegando a la capital... hehehe... En cierto modo quería dar una ojeada... —
Ah, así que quería visitar las prostitutas de la capital... Las cejas de Lu Cang se encontraron en un ceño fruncido. Sus hermanos del Monte Lu Cang siempre habían sido indulgentes en las mujeres. Incluso fueron tan lejos como para captar potenciales damas de la guarida desde el pie de la montaña día a día para su Hermano mayor quien ellos pensaban que no le gustaban las mujeres.
Y los resultados ¡Redoble de tambores! Ellos los ayudaron capturando al dios de las desgracias.
A decir verdad no es como si al no le gustaran las mujeres hermosas, sus expectativas solo eran un poco altas.
Dándose cuenta que era difícil para su tercer hermano el venir a la capital esta vez Lu Cang encontró difícil negarse a esta petición, de este modo solo pudo suspirar y decir: —Bien, te escucharé. Iremos a comer a la Torre Tonghua y después iremos a la Casa Tonghua—
—¡Yay! ¡Hermano mayor es increíble!— Cao Xin se echó a reír como un niño y trajo a Lu Cang en un abrazo de oso—
Lu Cang sonrió sin poder hacer nada. En realidad, era un poco cansado. Una vez, después de un episodio de intensa intimidad, Jing le había obligado a aceptar las llamadas —tres reglas de contrato—, una de las cuales era que no podía jugar con las mujeres.
El lado rebelde de Lu Cang había comenzado de nuevo a moverse, y su interés en esta pequeña aventura junto con él.
¡Que se joda! ¡¿Quién es ese cerdo de todos modos?! ¡¿Por qué debería escucharlo?!
Prefiero tomar mis oportunidades y si mi suerte es realmente tan malo! Tan mala ese me encontraré con ese omnipresente fantasma fenómeno, incluso si es para ver algunas prostitutas!
¡¡¡Yo—sólo—no—lo—creo—!!!
Con la intención en mente de desafiar la autoridad de Jing, que había sido hasta ahora indestructible, Lu Cang llevó a Cao Xin en la dirección a la casa de Tonghua agitadamente.
Hablando de la torre Tonghua, era el lugar del que todos en la capital sabían. Como un centro de entretenimiento para el gobierno y oficiales de palacio, no solo ofrecía servicios de restaurante, casa de ópera, burdel, circo, cabaret, termas y otras atracciones similares, incluso ofrecía estadios para competencias de poesía, artes marciales, entre otros.
Por supuesto, lo más famoso era aún la casa Tonghua, que se rumoraba tenía tres mil hermosas prostitutas. Se decía que no solo las honorables prostitutas principales, Las doce flores celestiales, todas doce bellezas diosales, pero cada una de las más impopulares y de baja categoría valían la pena verlas.
Aun cuando Lu Cang estaba mentalmente preparado, después de comer con Cao Xin, estar frente al edificio de la casa Tonghua modelado después del espacioso y lujoso palacio del duque Tongxin, el aun sufrió un Liuck tremendo.
¿Qué tipo de burdel era este? era muy similar a una mansión ducal. Parecía que el que el rumor que el dueño detrás de puertas de la torre Tonghua era el hombre con suficiente poder como para influenciar en toda la nación no era solo viento en un túnel vacío.
—Señores, ¿Que piso les gustaría?—
Cuando estaban cenando hace un momento, Cao Xin le había dicho a Lu Cang que esta vez había traído los diez millares de liangs de Lu Cang. Originalmente se había pensado Lu Cang estaba en una necesidad urgente de dinero para algo importante, pero quien iba a saber que era sólo para gastos diarios.
Con un tanto dinero en los bolsillos, el tono de Lu Cang creció involuntariamente grueso.
—Cualquiera de las chicas de las flores celestes disponibles—
La proxeneta mostró una expresión de incredulidad. —Invitado, si desea una flor celestial, eso es cien liangs por hora—
Lu Cang hizo una estimación aproximada en su cabeza. Por lo tanto, tener dos chicas durante la noche, sería por lo mucho veinte horas. Era difícil hacer esto una vez; gastar dos mil liangs para dar una ojeada era razonable.
—Escoge a las dos más hermosas. Yo y mi hermano tendremos una gran noche hoy— Lu Cang, habiendo hecho sus matemáticas, inmediatamente aparento ser un cliente rico mientras observaba el rostro de la proxeneta brillando en luz y resplandor.
—Xiao Lan, Xiao Ju, rápidamente vengan y llevan a los dos altos oficiales a una habitación Flor Celestial— Gritó la proxeneta en la cima de sus pulmones. Al sentir las miradas envidiosas cayendo en los dos de ellos, uno por uno, Lu Cang finalmente se sintió, por primera vez en los últimos dos meses, como si toda su mala suerte y la desgracia fueran arrastradas a la vez.
Alegremente siguiendo a Lu Cang en el patio decorado tan extravagante que era intimidante, Cao Xin estaba tan emocionado que apenas podía hablar.
—Hermano... Hermano, hermano, Hermano mayor, gastando tanto dinero ... esta cantidad de dinero ... ¿está realmente bien? Realmente bien... —
Molesto hasta el punto que no podía soportarlo más, Lu Cang se dio la vuelta y respondió:
— ¡Cállate! Esta cantidad de dinero, ¿qué importa? Sólo espera hasta que regrese a Hangzhou conseguiremos todo de vuelta de una vez!— Sus ojos brillaban en resplandor dorado, como si pudiera ver algunos magnates de Jiangnan llorando y gimoteando en agonía bajo su poderosa proeza.
Pero Cao Xin se le quedó mirando, atónito por un momento antes de pronunciar sin rodeos,
—Hermano mayor, por qué es que esta vez que vengo, parece que estás más... más... te has vuelto... vuelto más bonito que antes—
Ante esto, Lu Cang se sacudió y se detuvo. Cao Xin se asustó inmediatamente y guardo silencio, sólo lo suficientemente valiente para seguir corriendo detrás de Lu Cang, su cuello se encogió de miedo. Lu Cang no traicionó ninguna emoción en la superficie, pero un maremoto celeste chocando había sido provocado por esas palabras. ¿Bonito? ¡Bonito!...
¿Yo? Yo, ¡¿un líder de bandidos?!
Después de haber sido descrito de forma inesperada como tal por un subordinado, el realmente se sentía como si estuviera al borde de las lágrimas ahora. "Guapo" y "Capaz" eran palabras comunes de elogios que recibía pero ¿bonito? "bonito" siempre había sido usado para describir a las mujeres...
¡Wah! ¡Sin duda era culpa de ese monstruo! Sólo por eso... después de haber sido sodomizado por ese monstruo, él era descrito como ¡¿bonito?!
Él dio a Cao Xin un ruedo mental de ojos mientras seguía a las dos pequeñas sirvientas flor mientras se detenían en una habitación decorada como un palacio de los cielos.
—Por favor entren, huéspedes. Nuestras hermanas sirvientas de flores cuidaran de ustedes dentro— Después de una inclinación extremadamente cortés, las dos sirvientas de flores volvieron y se fueron.
—La Celestial Yue Wei y Yu Rong están a la espera de su honorable llegada— Dos bellezas como hadas flotaban altivamente desde la puerta, luego asumieron una postura respetuosa en invitación. Parecía como si alguien había traído la noticia de los dos invitados hace un tiempo.
Los dos barrieron de nuevo sus ropas, haciendo su mejor esfuerzo para aparecer refinados mientras seguían a las dos bellezas impresionantes a la sala principal.
¡Wah! Las sirvientas de flores son ya así de hermosas. ¿Quién sabía lo hermosas que eran las flores celestiales?
Con corazones llenos de emoción, Lu Cang y Cao Xin se sentaron en la sala de invitados adornada como el palacio real de la imaginación de los plebeyos, volvieron la cabeza hacia la escalera, y esperaban la llegada de las bellezas.
Las sirvientas de flores trajeron té. Los dos sorbieron un buen número de bocados antes de finalmente escuchar el sonido de pasos en la escalera.
A la luz, una fragancia brumosa inundo la habitación, las dos bellezas celestiales descendieron, colgantes de jade tintineando, cintas de vestidos volando, ellas realmente daban la ilusión de doncellas celestiales que aterrizan en el mundo de lo mundano a sus dos espectadores, que, por un segundo, olvidaron como respirar con la boca abierta.
—La humilde, Yue Wei...—
—La humilde, Yu Rong...—
—Den sus respetos a los dos jóvenes Maestros— Aun las voces de las dos bellezas 'eran como oropéndolas que salen de un valle de montaña que sin duda tenían el poder para derretir almas.
—Pónganse de pie, pónganse de pie— Cao Xin ya estaba tan emocionado que se olvidó de guardar las apariencias, y sólo podía sonreír estúpidamente. —Pequeñas hermanas, rápidamente, siéntense por aquí, por aquí... Soy Cao Xin. Este es mi Hermano mayor, Lu Cang—
—Tercer hermano— Las cejas de Lu Cang se fruncieron un poco. ¿Quién hablaba con las prostitutas como un mono impaciente?
Lu Cang tendió la mano hacia la encantadora chica que llevaba púrpura, y le dijo: —Yue Wei, siéntate aquí—
Yue Wei era como su nombre. Piel blanca como la nieve, ojos suaves como una pluma sobre el agua, un aire de ternura pura y combinados con la ropa de color violeta que llevaba, era exactamente como la rosa que florece en silencio bajo la luna. Ella era el tipo que a Lu Cang le gustaba.
Yue Wei sonrió suavemente a Lu Cang, y tímidamente se acercó a sentarse junto a él.
—Yu Rong...— Antes de que Cao Xin pudiera terminar de hablar, Yu Rong ya se había apoyado en sus brazos.
—Aiya, los dos jóvenes maestros se ven muy poco familiares ¿Es su primera vez?— En comparación con la personalidad reservada de Yue Wei, Yu Rong era mucho más animada.
Cao Xin, aturdido por sus palabras serviles y cariñosas, comenzó a hablar con voz temblorosa,—Hermano mayor y yo somos de Hangzhou. Es mi primera vez en la capital—
—Aiya ¡Que molesto!— Yu Rong se acercó más a él, y luego arrojó una mirada coqueta a Lu Cang.
— Tú eres claramente mayor que él, así que ¿por qué llamarlo 'Hermano mayor'? —
—Porque... Porque... porque Hermano mayor, Hermano mayor es Hermano mayor — Cao Xin no podía pensar en una respuesta en un plazo tan corto, por lo que sólo podía sonreír.
Lu Cang frunció el ceño de nuevo. Siempre le habían gustado las tranquilas, y gentiles Chicas. Chicas excesivamente combativas como Yu Rong eran, para él, un poco demasiado para tomar. Temeroso de que si todo progresaba como lo hacía y esto hiciera que Cao Xin pudiera relatar sus orígenes, Lu Cang tiró de la dulcemente sonriente Yue Wei un poco más en sus brazos y cambió de tema.
—Yue Wei, Yu Rong, señoritas, no sólo nos hagan preguntas, también cuéntennos un poco acerca de ustedes mismas. Veamos... Yue Wei, ¿cuántos años tienes? —
Yue Wei se sonrojó, luego apoyó la cabeza en el hombro de Lu Cang. —Tendré Dieciocho este año. La hermana mayor Yu Rong tiene diecinueve ...—
Lu Cang sintió su cuerpo suave presionado al suyo, la dulce fragancia de jade caliente flotando en su nariz, estaba casi conmovido hasta las lágrimas. Por estos últimos meses, sus experiencias en el dormitorio habían sido lo peor de lo peor. Parecía que hoy finalmente seria su oportunidad de lavarse y limpiar toda su vergüenza.
Él tentativamente extendió su mano hacia el pecho ligeramente elevado de Yue Wei. Yue Wei se estremeció ligeramente bajo su mano, entonces inmediatamente sucumbió en obediencia, permitiéndole hacer lo que quería.
Yu Rong, que vio todo esto suceder ante sus ojos, comenzó a exclamar: —¡¡Aiya!! ¡Joven Maestro Lu! Pareces tan fino y capaz. ¿Por qué eres tan pervertido?—
Cao Xin dejo salir un ligero “haha” a un lado, luego respondió por Lu Cang, —Hermano mayor ha estado en algunos negocios en la capital en los últimos dos meses más o menos. Probablemente no ha estado alrededor de las mujeres por un tiempo, ¿verdad? —Clavando a Lu Cang con una mirada interrogante, esperó la palabra de su Hermano mayor de confirmación.
—Sí... No he estado alrededor de las “mujeres” durante bastante tiempo....—
¡Maldita sea! Lu Cang maldijo a sí mismo mientras respondía. ¡Este idiota! Sólo tiene que hablar de lo que no es necesario mencionar. Claro que sólo he estado alrededor de “hombres” en estos últimos dos meses, ¡pero me vi obligado!
Lu Cang sintió la boca de su estómago comenzar a doler. La mano que presionó sobre el pecho de Yue Wei se liberó gradualmente.
—Entonces tendremos realmente que hacer que nuestra pequeña hermana Yue Wei cuide de ti bien — Yu Rong sonrió delicadamente a un lado, por su parte el intercambió con Yue Wei una mirada de “esta vez estás condenado”, luego se levantó. —Es Difícil para los dos jóvenes maestros que vengan con frecuencia. No perdamos una hermosa tarde de primavera. Creo que se está haciendo tarde...—
Una sonrisa floreció en el rostro de Cao Xin. Estaba a punto de pasar una noche de primavera junto con la belleza de sus sueños. ¿Cómo no estar excitado?
Lu Cang también estaba tremendamente ansioso. Se puso de pie con un brazo alrededor de Yue Wei, y le sonrió a Yu Rong, —Gracias por la Ayuda—
Justo cuando estaba a punto de preguntarle a Yue Wei qué habitación era de ellos, la puerta se abrió con un enorme ¡bam!, interrumpiendo su conversación.
La proxeneta estaba en la puerta, mirando tan aterrada como si no supiera qué hacer. Hablaba con frenesí, —Yue Wei, Yu Rong, ve a decirle al resto de sus hermanas a que bajen y saluden nuestros invitados de honor...—
Yue Wei y Yu Rong se detuvieron sorprendidas, entonces estaban a punto de apresurarse cuando Lu Cang tomó sus brazos.
Volviendo a la proxeneta, Lu Cang exigió en rabia, — ¿Qué es esto? Nosotros ya hemos comprado las dos chicas por hoy. ¿Qué es eso de ‘saludar a los invitados de honor '? —
—Ah... Ah... lo siento mucho, nuestros dos invitados de honor. Las flores celestiales no tomarán ningún cliente más hoy. Tengo que pedirles que venga la próxima vez. Vamos a ofrecer nuestros servicios de forma gratuita— La proxeneta sonrió disculpándose con Lu Cang y Cao Xin.
Las cejas de Lu Cang se inclinaron hacia abajo. — ¡Servicios gratuitos mi culo! ¡Sus clientes ya están aquí y sin embargo les echan sin cuidado! ¿Qué tipo de razonamiento es este? ¡¿Está menospreciándonos a nosotros?! — Lu Cang extendió su mano hacia la larga espada atada a su cintura, mostrando plenamente su intención de usar la fuerza si había una palabra de desacuerdo.
La proxeneta frunció el ceño y movió las Siervas de flor escondiéndolas detrás de ella para ir arriba mientras ella le explicaba a Lu Cang, — Invitado, usted probablemente sea de otra ciudad, ¿no es así? Nuestra Casa de Tonghua es financiada por el gobierno. Cuando hay invitados de los señoríos ducales, siempre hemos tenido que limpiar la casa ¡Es una vieja regla! —
—¡¿Qué es eso de vieja regla?! ¡Me gustaría ver qué gran dios se atreve a robar una mujer de mí, Lu Cang! —La rabia acumulada de Lu Cang había llegado hasta la parte superior de su pecho. ¡¿Cómo podría su temperamento egoísta tolerar tener que perder prestigio delante de su hermano, incluso al visitar un burdel? Él desató la espada y la golpeó en la mesa, con una expresión de “yo no abandonaré, vean si pueden hacer algo al respecto”.
En este momento, las siervas de flor ya habían llamado por todas las flores celestiales de arriba. Los huéspedes en sus habitaciones con impotencia los siguieron hacia abajo, y fueron despedidos por la proxeneta de disculpa. Sin embargo, no hubo uno solo que expresara su descontento.
Lu Cang también encontró esto un poco extraño, ¿eran estos hombres realmente tan cobardes O sólo estaban acostumbrados a este tipo de situación?
La proxeneta, viendo que Lu Cang estaba empeñado en quedarse, también comenzó a mostrar una expresión desagradable. Ella agitó la mano a los guardias detrás de ella para tirar a Lu Cang fuera. Pero ¿cómo podrían dos o tres guardias derrotar a Lu Cang? Fueron echados a un lado después de no mucha pelea.
Lu Cang estaba sentado con una pierna cruzada sobre la otra. Al ver que cada una de las bellezas celestiales alrededor tenían los ojos fijos en él, un sentido de heroísmo que tenía mucho tiempo intacto se levantó desde el fondo de su pecho. Con fuerza arrastrando a Yue Wei a sentarse en su pierna, se sintió exactamente como un hombre realizado esta noche.
—Invitado, usted realmente no puede darse el lujo de ofender a este hombre noble. Por favor, váyase rápidamente. Será más fácil para nosotros también— Al ver que Lu Cang tenía cierta habilidad, la proxeneta no tuvo más remedio que recurrir a la súplica.
Lu Cang negó con la cabeza. —Eh, yo simplemente no lo creo. Qué, ¡¿tiene tres cabezas y seis brazos?!—
—Invitado...— La proxeneta quería hablar más, pero un grito desde atrás la cortó.
—Madre Liu, ¿están las chicas listas?—
Él que hablaba era un hombre de mediana edad con una gran capa de seda de color rojo con una tropa de seguidores vestidos de manera similar escondidos detrás de él.
Sus ojos recorrieron el pasillo y vieron a Lu Cang y Cao Xin sentados altivamente en el pasillo. Él frunció el ceño un poco y dijo a la proxeneta, — ¿Cuál es el acuerdo con estos dos?—
—Ah, Hermano Wu, este invitado es un sinvergüenza. Él no saldrá sin importar lo que...—
El hombre que ella llamó hermano Wu frunció el ceño ante esto y, con un gesto de su mano, ordenó a los hombres detrás de él, — ¡Arrástrenlo hacia fuera!—
Pero, ¿cómo podrían obligar a Lu Cang? Su espada salió de su vaina mientras estaba absorto rápidamente en una batalla con los guardias. Sables vinieron y fueron espadas, y por un momento, era difícil decir quién tenía la sartén por el mango.
Así como ellos estaban entrelazados en la lucha, una voz de mando retumbó desde la dirección de la puerta, —¡¡Alto!!—
Un hombre vestido de blanco entró en la gran sala flanqueado por dos grandes filas de hombres jóvenes. El guardia vestido como él que estaba a cargo, el que había gritado “¡Alto!”, También se precipitó después de ese hombre vestido de blanco.
El capitán Wu y las tropas que luchaban guardaron sus armas toda prisa y se retiraron a un lado...
—Respetuoso saludo al joven Maestro Jing— Todos en la sala se hundieron hasta las rodillas. Lu Cang saltó de miedo con esa palabra, y rápidamente dirigió la vista hacia ese hombre.
Oh, Dios mío...
El momento en que su mirada se encontró con ese par de hermosos ojos familiares, Lu Cang de repente escuchó un zumbido en su cabeza. La espada en su mano cayó al suelo con un sonido metálico.
Ese joven con un aura de nobleza a su alrededor... y ¿quién sino la raíz de todas sus desgracias de estos últimos dos meses? Jing.
Jing también había descubierto a Lu Cang. Una sonrisa retorcida trepó a las comisuras de su boca. —... ¿Eres realmente tú, hermano Cang?—
Lu Cang sintió un ligero escalofrío través de su cuerpo. Y sin embargo, no podía decir una palabra. Cao Xin se escabulló desde su lado. —Hermano mayor, ¿lo conoces?—
—S—se podría decir que...— Sintiendo a Jing caminar hacia él, Lu Cang involuntariamente dio un paso hacia atrás, pero fue bloqueado por la silla detrás de él. Jing le dio un empujón descuidado, y al igual que él cayó para sentarse.
—Ah, por lo que este invitado es amigo del joven maestro Jing? Aiya, ¿por qué no lo dijo antes...?— La proxeneta volvió a su profesional y encantadora sonrisa mientras caminaba. —En realidad, cuando te vi antes, yo estaba segura de que no eras solo un laico, por lo que puse a nuestra Yue Wei a tu disposición…—
Lu Cang no sabía si reír o llorar ante su cambio radical de actitud, pero bajo el escrutinio penetrantemente frío de Jing, él era incapaz de decir una sola frase.
Cao Xin nació siendo un idiota natural cuando se trataba de leer la atmósfera, y se mantuvo añadiendo leña al fuego a un lado. —Hermano mayor, ¿cuándo llegaste a conocer a un personaje tan emocionante? Preséntamelo rápidamente a mí....—
Maldiciendo en silencio la insensatez de Cao Xin, Lu Cang tartamudeó, —Esto ... esto es un hombre que conocí en la capital...— De repente se acordó de que no sabía el apellido completo de Jing, por lo que arrojó una mirada de “rescátame” a Jing.
La sonrisa de Jing seguía siendo tan deslumbrante como siempre. —Mi humilde apellido es Yuan...—
—Joven maestro Yuan, es un gusto conocerlo— Cao Xin dobló a toda prisa sus puños en señal de saludo formal. Jing asintió y se volvió hacia la proxeneta, — ¿Qué pasa con este hermano mío? ¿Cómo entró en una pelea con el capitán Wu y los guardias?—
La proxeneta también estaba sudando por el nerviosismo. Ella realmente no podía permitirse el lujo de ofender a uno de los amigos de Jing. —Fue un malentendido... joven maestro Jing estaba llegando, así que estábamos limpiando la casa. Este joven maestro se negó rotundamente a salir, por lo que se enfrentó con el capitán Su ... Realmente no sabía que él era amigo del joven maestro Jing—
— ¿Ah, sí? Así que el hermano Cang está aquí por las prostitutas— Jing no se enfadó, pero sonrió en su lugar. A los ojos de Lu Cang, esa sonrisa era más aterradora que una cuchilla en la garganta.
—Uhmm... ah... ugh...— Lu Cang realmente no sabía cómo responder, por lo que sólo pudo ganar algo de tiempo con disparates.
—Hermano mayor, está realmente frio aquí, ¿por qué estás sudando?— Cao Xin hizo otra pregunta imprudente. Lu Cang no tenía siquiera la energía para maldecirlo.
Ya había sufrido castigos terroríficos más de una vez de Jing. Él, que no tenía miedo del cielo o el infierno, pero sintió verdadero miedo por primera vez cuando Jing le coaccionó a hacerle una oral.
Jing se rió al escuchar las palabras de Cao Xin, luego volvió la cabeza hacia la línea de sirvientes detrás.
—El joven Maestro Jing es mi amigo. ¡Todos ustedes esperen afuera!—
Al ver que el capitán Wu y los guardias todos se fueron, él se volvió hacia la proxeneta. —Solo deja a las doce Flores Celestiales que esperen por nosotros. Usted puede salir y descansar, también—
La proxeneta se fue y el círculo de doce flores Celestiales alrededor formaron una fila y saludaron juntas — ¡joven maestro Jing, mil bendiciones!—
—¡Levántense!— Jing dio Una ligera sacudida de su mano, luego convenientemente tiró de Yue Wei en sus brazos. —Señorita Yue Wei, ¿Te pusiste mucho más bonita?—
—El joven maestro Jing está exagerando— Yue Wei era gentil como el agua de otoño mientras se apoyaba en los brazos de Jing.
Jing luego fingió haber empujado involuntariamente Lu Cang a sentarse en la silla junto a él, y le dijo al resto de las Flores Celestiales, —Siéntese, bellezas—
Él descuidadamente procedió a apuntar dos chicas. —Ustedes dos tomen en cuidado al amigo del joven maestro Lu. —
Pegado a dos bellezas y desviado por unas palabras cálidas y delicadas, Cao Xin sintió como si sus huesos se habían ablandado. ¿Cómo pudo haber notado que Lu Cang, fue agarrado fuertemente por Jing, quien llevaba un semblante inusual?
Lu Cang, viendo a Yue Wei sonriendo radiantemente como los vientos de la primavera en los brazos de Jing, saboreó la sensación a la que no podía poner un nombre. Como lo suponía, con su aspecto, él también era muy popular entre las mujeres...
Así que, ¿Por qué siempre se mete conmigo?
Lu Cang estaba profundamente sepultado en mil, diez mil líneas de pensamiento cuando de pronto sintió una mano levantar la parte inferior de su túnica y subir hasta su muslo.
Él frunció el ceño con furia a Jing, pero Jing tenía una expresión relajada en su rostro, sosteniendo a Yue Wei, los dos tomaron su tiempo hablando y riendo. Nadie podía ver los pequeños movimientos de su mano derecha por debajo de la mesa.
Esa mano ágil salto más allá del borde de su cintura, deslizándose rápidamente a la zona sensible de Lu Cang. Lu Cang instantáneamente enrojeció mientras apresuradamente intentó agarrar su mano violentamente en movimiento.
Pero Jing no estaba dispuesto a dejarlo ir tan fácilmente. Dando la vuelta con una expresión de tranquilidad serena, parecía muy tranquilo. —Hermano Cang, ¿cómo es que su espíritu esta tan elevado hoy que te acordaste de visitar la casa Tonghua?—
Lu Cang estaba concentrado en sostener de la mano obscena de Jing, pero él todavía tenía una incomparablemente fuerte mano. Al ser interrogado de la nada, él no podía dejar de hacer una pausa para pensar, y justo cuando estaba a punto de hablar, Cao Xin se hizo cargo de él en su lugar. —Es porque vine a visitar Hermano mayor hoy y quería que me trajera aquí para echar una ojeada —
Al oír esto, Lu Cang entró en pánico. Si Jing dirigía toda su furia sobre Cao Xin, entonces, Lu Cang, cometería un pecado realmente imperdonable. —No, no, soy yo el que quería venir. No tiene nada que ver con mi tercer hermano... —se precipitó. Lanzó una mirada agitada hacia Jing, pero era justo el momento para coincidir con Jing que lo miró de vuelta. Su corazón se congeló inmediatamente. Los ojos de Jing eran un lago de calma. Era completamente imposible reconocer ninguna vacilación en sus emociones internas. Pero esta era la expresión que Lu Cang más miedo le tenía.
—Tú y tu tercer hermano son bastante cercanos, ¿eh? Incluso visitan los burdeles juntos. Seguro sabes cómo disfrutar de la vida, ¿eh?— El tono de Jing era ligero. Lu Cang sintió que los cabellos a lo largo de su espina dorsal se erizaron.
Por él otro lado, Cao Xin estaba todavía completamente ajeno, y respondió: —Así es, eso es. Mi Hermano mayor y yo somos los más cercanos. De vuelta en la montaña... ejem, Hangzhou, nosotros dos siempre íbamos a visitar el burdel de la ciudad juntos —.
Lu Cang maldijo en su cabeza por la incapacidad de Cao Xin leer el ambiente, pero no podía hacer nada más que ver como el rostro de Jing se oscurecía como nubes de tormenta. De repente, Jing sacó la mano colocada en los pantalones de Lu Cang y se puso en pie.
—Ya es muy tarde. ¿Cómo podríamos perder una hermosa tarde de primavera? Yu Rong, tú, tú, y tú... —Escogió al azar cuatro Flores Celestiales. —Ustedes cuiden bien del joven Maestro Cao Xin esta noche...—
Lu Cang vio claramente cómo Jing le lanzó a Yu Rong una mirada significativa a medida que hablaba, mientras Yu Rong sonrió y asintió con la cabeza a cambio. Al instante el comprendió que Jing iba a castigar a Cao Xin. Pero cuando abrió la boca para hablar, ese idiota Cao Xin ya estaba nervioso con entusiasmo junto a ellas, y comenzó a pronunciar palabras de agradecimiento. —... Ah... ah... yo soy un hombre sencillo y modesto. No puedo permitirme tantas bellezas... joven maestro Yuan eres demasiado amable... —
Jing parecía traicionar a su ligera impaciencia, pero se las arregló, — ¿Cómo no voy a tratar bien a un amigo del hermano Cang? Yu Rong, rápidamente toma al joven maestro Cao Xin a las habitaciones de primera clase atrás—.
—Sí— Yu Rong se inclinó respetuosamente, luego se acercó a Cao Xin con una sonrisa delicada y preciosa. —Joven Maestro Cao Xin, el joven maestro Jing tiene buenas intenciones. ¿Cómo puedes rechazarlo? Ven, sígueme rápidamente para encontrar placer. No se retrase el buen momento del Joven maestro Jing y el joven maestro Lu Cang —
— ¡¿Qué?!— las mejillas de Lu Cang instantáneamente se hincharon de carmesí brillante. Justo cuando estaba a punto de levantarse, Jing lo presionó hacia abajo.
—Ah, lo siento, lo siento, me equivoque al hablar. Quise decir joven maestro Jing, joven maestro Lu Cang, y mis hermanas tendrán un agradable momento —Yu Rong apresuradamente se corrigió, a pesar de que en secreto se preguntaba por la reacción exagerada de Lu Cang.
Cao Xin finalmente fue arrastrado lejos, sólo Jing, Lu Cang, y el resto de las Flores Celestiales vestidas como diosas quedaron en el gran salón.
Lu Cang se vio incapaz de soportar este ambiente de tensión. Después de esperar por un largo tiempo y observar que Jing no tenía ninguna intención de hablar, con cautela y con voz temblorosa se levantó.
—Y—Yo... yo estoy... yéndome primero...—
—¡¡¡Siéntate!!!— Jing estalló amenazadoramente, empujándolo hacia atrás en la silla.
—Cui Juan, ve a limpiar la suite imperial. Estaré durmiendo allí esta noche. Y el resto de ustedes, vaya con ella. —eligiendo tres, de cuatro niñas, Jing las vio irse arriba obedientemente. Luego, con una elevación abrupta y poderosa, cogió a Lu Cang quien estaba sentado atónito con un semblante desprovisto de todo color.
— ¿Qué estás haciendo? ¡No! ¡No! —Gritó Lu Cang. Sus piernas fueron apretadas, así que lo único que podía hacer era golpear en la espalda de Jing con los puños.
— ¿Quién hubiera pensado que el joven Maestro Jing tenía este tipo de fetiche? — Yue Wei se tapó la boca por la risa suave que le invadió, permaneciendo detrás de los dos mientras miraba con curiosidad a Lu Cang sin parar.
Ser humillado a esta medida por Jing en frente de la chica que le gustaba, Lu Cang estaba furioso y avergonzado al mismo tiempo. En ese momento, sus ojos se centraron en el puñal en la cintura de Jing. Una bocanada de aire turbio subió directamente a su cabeza; él ya no podía reprimirse, no importa lo que pasase. Extendió una mano y sacó la daga.
— ¡Joven Maestro Jing, cuidado!— Yue Wei exclamó.
Al oír su grito, Jing rápidamente agarró la mano de Lu Cang. Pero el ataque de Lu Cang fue a la velocidad del rayo. Aunque Jing logró evitar ser lesionado en sus áreas vitales, la daga aún cortó cerca de su brazo. La sangre fresca brotó inmediatamente.
—No te me acerques— Lu Cang saltó hacia atrás. Mientras observaba el Jing indignado acercarse amenazadoramente, el miedo que había estado totalmente ausente antes de repente se disparó. En el calor del momento, volcó el puñal y lo puso en contra de su propio cuello, la fría desesperación se filtraba a través de su voz cuando advirtió: —No te acerques más ¡Si vienes, cortaré mi propia yugular! —
Se miraron, ojos luchando como si fuera una pelea de gallos. Lu Cang se tambaleó hacia atrás hacia la puerta, luego dio un salto sobre la viga del techo.
—Me gustaría ver hasta dónde puede correr— Jing, con una mano sobre su brazo izquierdo sangrando, se apoderó de la espada larga en la mesa y salió volando por la puerta en una persecución furiosa.
La cabeza de Lu Cang era una hoja en blanco. Sólo sabía que voló y saltó con todo el qi que pudo reunir, aunque su oreja inequívocamente detectó el sonido de las ropas de Jing Cortando el aire. No tenía otra opción, y sólo podía correr por su vida.
¿Qué podía hacer cuando sus habilidades eran inferiores? Tras unos metros de persecución, Lu Cang fue finalmente capturado por Jing. Después de sólo unos pocos movimientos, Lu Cang fue despojado de su daga, su persona pegada a la tierra, se rindió inamovible.
—Desde que era pequeño, no ha habido nadie con el coraje suficiente para hacerme daño. ¡Tú realmente tienes unos malditos nervios! —Jing gruñó peligrosamente mientras amasaba las mejillas de Lu Cang entre sus dedos, apretando los dientes mientras lo hacía.
—Mátame, solo mátame, no me atormentes más...— Lu Cang dejó escapar sus gritos, incapaces de soportar este tipo de humillación mental.
Jing no le hizo caso. — ¡Sigue soñando! Me has hecho daño, ¿y quieres morir así como así? ¡No hay nada tan sencillo en este mundo! —
Sintiendo a Jing comenzando a rasgar la ropa en su cuerpo, Lu Cang empezó a gritar incontrolablemente. —¡¡Detente!! ¡¡Psicópata!! ¡¡Monstruo!! ¡¡Muérete-jódete- que te den!! —
Él utilizó casi toda la blasfemia que sabía, pero no podía detener la locura de Jing. Sólo un instante antes de que él estuviera desnudo en el suelo de tierra, fue capaz de discernir la luna brillante y la magnífica extensión de estrellas antes de estar atrapado debajo de a Jing.
Lu Cang continuó gritando maldiciones. Jing cubrió sus muñecas en un apretón de muerte, y, completamente sin juego previo o lubricación, con fuerza se empujó centímetro a centímetro en el cuerpo de Lu Cang así como así.
Lu Cang tenía tanto dolor que su alma estaba casi difusa. Al principio, él continuó a maldiciendo airadamente con voz temblorosa, pero con una penetración continua de Jing, él ni siquiera pudo reunir un solo sonido más. Solo había jadeos roncos y Crudos en el aire, el sudor goteaba de su frente como agua.
Jing se permitió ser controlado exclusivamente por la rabia e ignoró totalmente la expresión retorcida de agonía en Lu Cang. Continuó empujándose con vehemencia, persiguiendo el clímax que había vuelto aún más atractivo con las emociones intensas.
La parte posterior de Lu Cang se había desgarrado completamente, la sangre continuaba deslizándose a chorros de sus muslos hacia el suelo. Pero Jing no estaba todavía dispuesto a dejarlo ir. Una y otra vez él empujó, tratando de penetrar en lo más profundo del cuerpo de Lu Cang que ni siquiera había tocado antes.
Durante el proceso de esta toma de amor terrible, Lu Cang repetidamente vacilo con desmayarse del dolor repetidamente para luego ser despertado por pura agonía. Cuando Jing finalmente escaló al clímax y lanzó su pasión dentro del cuerpo de Lu Cang, Lu Cang estaba ya en un estado completamente de confusión mental.
—Quiero ver si te atreves a jugar con las mujeres detrás de mi espalda la próxima vez...— Jing arrojó sus palabras crueles, violentamente tirando de él hacia fuera del cuerpo de Lu Cang.
Sangre carmesí brotó inmediatamente como una cascada. Jing procedió a quitarse la ropa exterior y con una elevación, cogió a Lu Cang, que yacía inerte en el suelo como montón de barro, cargándolo en modo de novia.
Mirando a Jing regresar con Lu Cang quien estaba más pálido que un cadáver, el pequeño grupo de prostitutas con prudencia se alejó.
—Vengan conmigo a la suite imperial— Jing llevaba un aura de asesino, un semblante que estas mujeres nunca habían visto antes. Todas las chicas llevaban rostros asustados, y pudieron seguir caminando solo con cuidado a su alrededor.
La suite imperial era la habitación más impresionante y lujosa en la casa Tonghua, sólo estaba disponible cuando Jing o Zheng venían. Esta habitación sublime ricamente adornada con satén de brocado y muebles hechos de madera de agar mil años del Mar del Este, con la entrada de Jing y las ocho bellezas, creció lleno de gente.
—Permanezcan a un lado y esperen por nosotros— Jing señaló la alfombra junto a la cama. Las chicas, al ver su expresión desagradable, todas tímidamente se arrodillaron en la alfombra alrededor de la cama.
Jing no se molestó de sus rostros asustados tampoco. Él sólo se preocupó de lanzar a Lu Cang en sus brazos en el centro de la gran cama.
La ropa exterior que cubría el cuerpo de Lu Cang fue deslizada para revelar los rasguños, marcas de mordidas, marcas de beso, y contusiones en su cuerpo. Aunque separados por un velo diáfano azul claro, las pecho y el abdomen cubierto con las marcas profundas del coito todavía hicieron que estas chicas, que pasaron largos años luchando en el terreno de hacer el amor, aspirar una bocanada de aire frío.
—Dame tu cinturón— Jing extendió la mano hacia una chica de Rosa. La chica apresuradamente se quitó el cinturón y se lo entregó. Jing ágilmente ató las manos de Lu Cang detrás de su espalda, terminando con un nudo muerto.
Lu Cang finalmente abrió los ojos lentamente. Su visión borrosa se reunió con la imagen ennegrecida de las chicas arrodilladas junto a la cama. A pesar de que ya sospechaba que Jing era capaz de cometer cualquier monstruosidad, él sin embargo dio un salto asustado por la escena ante sus ojos.
—Tú... tú vas a... delante de ellas...— Lu Cang apenas tuvo fuerzas para hablar, sólo fue capaz de exprimir la voz en su garganta. Su pelo largo, ya suelto, era una cascada negra caótica esparciéndose toda en las sábanas de satén rosa, haciendo que su pálido rostro luciera como si contuviera unos cuantos golpes de erotismo.
—Correcto. Voy a dejar que vean qué clase de miserable eres, y hacerte sentir demasiado miedo como para ir a ver a otra prostituta por el resto de su vida. —Jing sonrió fríamente, — Y de paso, también voy a llamar a tu hermano con ellas para ver tu hermoso espectáculo en mi cama —.
—Tú... ¿Te atrev...? si lo haces definitivamente morderé mi lengua en suicidio— con la voz temblorosa de Lu Cang, las lágrimas que brotaban sin control en sus ojos, todo daba prueba de la seriedad en el cumplimiento de su juramento si Jing realmente hacía lo que dijo que haría.
Jing frunció los labios y sonrió: él aún no estaba en absoluto cansado de este juguete, por lo que no planeaba ponerle fin solo así. Él sólo estaba asustando a Lu Cang un poco, y no tenía verdadera intención de dejar a Cao Xin ver el cuerpo de Lu Cang, algo que él consideraba como su propiedad privada.
Jing obligó a las piernas de Lu Cang a abrirse hasta alcanzar un ángulo tal que ya no podía dar vuelta. Esa zona secreta débilmente colgando estaba totalmente expuesta a la luz balanceándose.
Las chicas de rodillas estaban demasiado asustadas para respirar. Nunca habían visto Jing tal horrible antes. Unas pocas estaban demasiado nerviosas para siquiera levantar la cabeza.
Jing se apoderó del miembro sin espíritu de Lu Cang luego apretó sin previo aviso. Lu Cang instantáneamente dejó escapar un grito espeluznante. Sólo podía sentir afiladas uñas profundamente excavando en la parte más suave de su cuerpo, aunque sus sentidos caóticos todavía detectaron la frialdad aristocrática pronunciada en la voz de Jing, —Tú me perteneces—
De la caja que Cui Juan alzó al lado la cama, Jing sacó una aguja más o menos amplia, y de ese modo perforó en la estrecha abertura en la punta del miembro Lu Cang.
Lu Cang instantáneamente aulló, su voz era escalofriante, haciendo que aquellos que lo escuchaban taparán sus oídos. Pero Jing, quien tenía un corazón de acero, todavía empujó la aguja hasta el fondo. El cuerpo de Lu Cang rodó y forcejeó en la cama sin defensas, obviamente ya dolido a los extremos.
—Tómate tu tiempo para disfrutar. Dejaré que pruebes las consecuencias de enojarme.— Al tiempo que Jing pellizcó ligeramente el frente penetrado de Lu Cang, una vez más, entró en él coercitivamente por la parte posterior.
La entrada trasera ya se había desgarrado hasta el punto del entumecimiento, pero en coordinación con la agonía que destrozó toda su conciencia, la entera persona de Lu Cang tembló violentamente con cada empuje de Jing. El sudor empapaba las sábanas de satén debajo de su cuerpo y junto con la humillación de tener espectadores viendo, nunca había anhelado con tanta fuerza la benevolencia de la muerte en cualquier otro momento de su vida.
Las prostitutas, a pesar de estar ampliamente experimentadas campo, estaban todas atónitas y petrificadas al punto de desmayarse mientras escuchaban la escena delante de ellas, y ninguna tenía el coraje de levantar la cabeza para mirar la expresión de Lu Cang, que estaba tan retorcida por el dolor.
Las siguientes cuatro horas fueron un infierno que el impotente Lu Cang nunca podría borrar de su memoria por el resto de su vida. Jing utilizó casi todos los juguetes sexuales de la casa Tonghua en él, torturándolo una y otra vez. A lo largo de todo el proceso, él perdió el conocimiento en innumerables ocasiones. La cama estaba manchada con su sangre y fluidos corporales, y también lo estaba todo su cuerpo.
Sin embargo, incluso la más oscura noche tenía su momento de paso.
Cuando Lu Cang despertó poco a poco en esa cama extravagantemente grande, las flores celestes ya se habían ido. Jing se sentó a su lado, en silencio, mirando hacia él. Lu Cang era incapaz de mover su cuerpo una sola pulgada; sólo podía mover los músculos de su cara un poco.
Oyó claramente la horrible declaración de Jing en su oreja. Una declaración suficiente para destruir todo su futuro:
—Quiero que permanezcas en la capital, a mi lado, hasta que me cansé de ti. O de lo contrario voy a aplanar todo el monte Lu Cang, no dejando tras de sí una sola brizna de hierba—
Una lágrima rodó indefensa por la mejilla de Lu Cang. Su futuro, sin duda, estaba destinado a ser arruinado en las manos de este hombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario