lunes, 7 de septiembre de 2015

Capítulo V

Héroes del mundo

El viento del verano sopló suavemente. En el estanque de lirios del palacio de Tongan los lirios de agua verde sin raíces se balanceaban y desplegaban junto con la brisa, llenando todo el palacio con una misteriosa y sutil fragancia que despertaba y embriagaba el corazón de todos los que vivían en la ciudad celestial en tierra. También agregaba algunos vestigios de divinidad en las mangas de las personas que vivían en el pabellón en medio del agua.

En el diván elaboradamente tejido descansaba un hombre vestido de blanco, su pelo negro caía en cascada en contraste con su piel de jade y sus impresionantes ojos tan del otro mundo eran como estrellas en el cielo de la noche fría. Él se inclinó por descuido en el diván. A su lado, los asistentes agitaron cuidadosamente los largos y anchos abanicos para él. Un equilibrio de reposo, de verano sin preocupaciones. Este hermoso hombre no era otro que el más alto aristócrata del régimen Datong: El Emperador Jing Zong.

—Zhen Ye— llamó a la asistente de pie detrás de él.

—¿Cuál es su orden, Majestad?—

—Llama al Duque Tongxin.—

Zheng era su hermano gemelo más joven, y era también una mano de hierro reconocido públicamente en el imperio.

—Sí, su Majestad— La asistente respetuosamente recibió  la orden.

Jing se puso de pie también y se acercó al borde del estanque. Tomó el alimento de los peces de las criadas quienes se lo entregaron, arrojándolo despreocupadamente en el agua. Sus ojos se centraron en la escuela de peces koi mientras comían, pero sus pensamientos brillaron a algún lugar lejano.

Hace unos meses, Jing engañó e intimidó al rey bandido de una montaña, Lu Cang, con quien había tenido un encuentro casual, para venir a Tongan.

En los últimos meses se había acostado continuamente con Lu Cang para poder satisfacer su deseo cruel y sádico de hacer el amor, del que no quería que los demás supieran. Pero después de la última vez en la que él brutalmente torturó Lu Cang en la casa Tonghua, cada vez que Jing se dirigía a la casa cercana al puente del rio Han, Lu Cang siempre gritaba en voz alta y lanzaba rabietas, utilizando la muerte como una amenaza para no permitir lo tocara sin importa qué.

Jing había intentado tomar por la fuerza a Lu Cang, pero el cuerpo de Lu Cang había resultado herido muy gravemente de la última vez  y combinado con su resistencia mental, era imposible entrar en él sin problemas. Incluso si había una posibilidad de éxito si Jing utilizaba toda su fuerza, temía que, al mismo tiempo, Lu Cang perdería su vida también. Jing no estaba dispuesto a tener su amado juguete destruido de este modo, por lo que solo podía soportar la fuerza de su deseo insatisfecho durante los últimos diez días.

Él también había intentado secuestrar a otros luchadores y llevarlos a su cama, pero esos hombres habían estirado la pata luego de haber jugado con ellos solo un poco o se habían quedado tan sueltos y relajados que él no podía interesarse. En cualquier caso, siempre había algo que no era de su agrado, lo que le hacía extrañar a ese amante de su reputación aun así físicamente despierto bandido de la montaña Lu Cang aún más.

Esta vez, su llamado a Zheng también se debía a una idea que pensó para regresar la mesa a su lugar del todo, y para aliviar su desasosiego indescriptible.

—Su majestad, su alteza el Duque Tongxin está aquí.— Tras el informe respetuoso de su asistente, Zheng se subió a los ladrillos de oro del pabellón.

—Hermano mayor—. Zheng dio el debido saludo respetable y observó el movimiento de la mano de Jing a distancia dirigida a sus asistentes, cuando estuvieron solos, Zheng saltó tirándose directamente a los brazos de su hermano.

Los dos hermanos siempre habían sido cercanos. Zheng incluso albergaba sentimientos más allá de amor fraternal hacia Jing, pero eso era algo que dos hermanos nunca discutían. En cambio, los dos mantenían su relación íntima como hermanos.

—Bien, bien, Zheng, levántate rápidamente, tengo algo serio que debemos discutir.— Jing dio unas palmaditas al hermano que estaba a la misma altura que él, recordándole no sobrepasar sus límites.

Zheng dejó el abrazo de su hermano de muy mala gana y  fue a sentarse en el diván junto a él.

—¿Cuál es tu orden, Hermano mayor?—

Aunque Zheng tomaba cada oportunidad para ser excesivamente cariñoso con su hermano,  siempre manejó su trabajo de forma limpia y elegante, aquello le hizo ganar la confianza de Jing.

—Te necesito para planificar y preparar una asamblea de héroes tan pronto como sea posible—.

Las cejas de Zheng se juntaron en un ceño fruncido.

—¿Asamblea de Héroes?—

La Dinastía Datong siempre había favorecido el cultivo de la educación literaria sobre las habilidades de combate físico o militar. La celebración de una Asamblea de Héroes por parte del imperio era absolutamente inaudita.

—Así es. Te necesito para reunir a los héroes del mundo para mí, y escoger un líder mundial de artes marciales aquí en Tongan—

Zheng se quedó un poco perplejo. Siempre había reconocido la capacidad superior de Jing con la lógica y el razonamiento: no había forma de Jing decidiera sobre algo sin un objetivo en mente. Pero a decir verdad, no podía imaginar siquiera la mitad de la intención de esta Asamblea de los Héroes.

—De todos modos, sólo hazlo. Haz que el dinero del premio sea un poco más alto... ah, un millón de liangs estaría bien—

—Hermano mayor, el salario anual del primer ministro es solamente de diez mil liangs— Zheng le recordó la enormidad de ese número.

Jing agitó la mano con cierta impaciencia.

—Sólo haz un buen trabajo con ello. Te daré órdenes específicas cuando llegue el momento—

Cuando terminó de hablar, Jing se dio la vuelta, lo que indicaba su falta de voluntad para hablar más sobre el tema. Aunque Zheng tenía el estómago lleno de sospechas, sólo podía decir sus adioses y dejar el palacio interior.

Observando la silueta de la espalda de su hermano desaparecer en el camino de flores, Jing levantó la voz y ordenó a las criadas para que volvieran a la sala.

 —Venid, ayudadme a cambiar—

En lugar de un casual traje fino bordado y detallado como los que acostumbraba a usar en palacio, Jing se puso una simple bata de seda azul claro.

Después de despedir a los asistentes, atrajo su qi y se subió a las hojas de nenúfar en el agua. Sólo un pequeño movimiento y procedió a levantarse a sí mismo de nuevo. Después de unos pasos, se había ido, desapareciendo fuera de las altas paredes del palacio.

[…]

Un mes de lluvia sin parar ya había pasado. El tiempo de hoy finalmente había tenido unas pequeñas muescas de sol.

Lu Cang sintió como si el dolor de su cuerpo hubiera disminuido un poco así que se levantó de la cama de la que no se había separado por un largo período de tiempo y poco a poco salió al patio.

Ya habían sido un par de meses desde que llegó a Tongan de Hangzhou. En estos pocos meses, sus experiencias sólo podían ser descritas como "Demasiado insoportables como para mirar hacia atrás." Tener su cuerpo como el juguete de un hombre era humillante. Hace unos diez días, fue sorprendido in fraganti visitando un burdel, y como resultado, pasó un total de doce horas bajo Jing mientras Jing lo atormentaban con diferentes tipos de herramientas sexuales horribles.

Después de que se habían cumplido los deseos monstruosos de Jing, Lu Cang fue dejado incapaz de mover un dedo, sin embargo, aquel  hombre que merecía la muerte más cruel continuó atacándolo fuertemente en el ámbito mental. Él quería que se quedara a su lado — ¡Cielos!  Lu Cang realmente comenzó a dudar si viviría o no para ver la primavera del próximo año. Pero...

Él todavía tenía un poco de persistente temor al pensar que el perro real, fuqi, que robó última vez para probar la droga, dos semanas después de haber recibido la píldora verde,  repentinamente entró en una locura incontrolable, rompiendo en ladridos y al final se apuñaló a sí mismo a través del estómago con la parte trasera de un filoso y fuerte palo de bambú y murió de una forma trágica y grotesca. Parecía que ese monstruoso hombre,  no estaba completamente mintiéndole después de todo.

Contando el tiempo, los dos no habían tenido contacto físico durante unos diez días. Lu Cang utilizaba su propia muerte como una amenaza y Jing parecía retirarse un poco con ello. Pero en dos días sería el decimoquinto. Lu Cang tenía realmente un poco de miedo de tener un final igualmente trágico al que el perro real tuvo.

Ah, toda esta melancolía era como siete pies de pelo negro, no podía ser resuelta sin importar qué. Mientras tanto, el pequeño patio le daba una hermosa imagen, por lo que el estado de ánimo de Lu Cang estaba poco mejor.

Al recordar que no había practicado el kung-fu durante mucho tiempo, decidió derribar esos asuntos que agitaban su corazón por el momento y ejercitar sus huesos un poco en su lugar.

Así que... Cuando Jing entró en este patio lateral aislado, vio una escena delante de él: la mano de Lu Cang dirigía una larga espada, girando hacia atrás y adelante a través de las rocas labradas y hojas verdes, la escisión, la elevación, el corte, su postura eran como un elegante baile.

El manejo de la espada de Lu Cang pertenecía a la familia de "luz y destreza," y era particular acerca de la coordinación entre el posicionamiento corporal y los movimientos de la espada. Aun para el estudiante del mayor artista marcial del mundo, Jing, sus movimientos parecían un poco innecesariamente fantasiosos, Lu Cang obviamente ya había alcanzado un alto nivel de habilidad tolerablemente más que suficiente aun para el peleador que era.

Lu Cang evidentemente notó a Jing entrando por la esquina de su ojo. Él de repente sacó su espada y en un giro rápido y ágil como el rayo, apunto sin dudas en dirección a Jing.

—¿Tú me odias tanto?— Jing sonrió, saltando con gracia,  fácilmente esquivó el ataque de Lu Cang.

Sin embargo, Lu Cang no estaba dispuesto a renunciar por el momento. Después de un golpe vacío, levantó su espada de nuevo, haciendo un cambio de sentido cuando atacó por segunda vez.

Esta vez, Jing no lo esquivo o salto lejos. Se giró rápidamente y hábilmente, perforó a través de las sombras de del baile de la espada. Lu Cang solamente captó un borrón ante sus ojos, y no sabía exactamente cuando su espada fue robada de su mano.

Lu Cang dejó escapar un largo suspiro, sus pasos frenaron hasta detenerse. Vio Jing de pie a tres pasos de él, con la espada larga en la mano y una sonrisa plena en su dirección.

—Mis habilidades son inferiores, ¿qué más puedo decir...?— Él bajó la cabeza en derrota y se dio la vuelta con la intención de regresar a la casa.

Pero la figura de Jing apareció repentinamente, bloqueando su camino.

—Aquí.— Jing levantó la espada larga. Viendo que Lu Cang estaba renuente a tomarla, colocó la espada en su mano. Entonces, convenientemente aprovechado la situación, coloco su mano en la espada también, cubriendo la mano de Lu Cang.

El rostro de Lu Cang puso rojo en una fracción de segundo y rápidamente trató de alejar la mano de Jing. Hizo unos cuantos intentos, pero Jing agarró su mano fuertemente y no lo soltaba.

—Deja que te enseñe algunos movimientos,— Jing se inclinó para susurrarle al oído, observando como el lóbulo de la oreja de Lu Cang abruptamente se sonrojó, por lo que extendió su lengua y lamió.

El rostro de Lu Cang se enrojeció aún más. Jing estaba de pie justo detrás de él, con una mano sosteniendo su propia mano y la otra apoyada suavemente en su cintura, abarcando toda su persona tal y como estaban. La posición de la dos era excesivamente ambigua, por lo que Lu Cang olvidó temporalmente oponer resistencia y se quedó allí en silencio.

La mano que se aferró a él de repente se fortaleció, y tres pies de hojas se dispersaron rápidamente hacia el exterior.

Jing guiaba los movimientos de la espada mientras recitaba los versos de forma en su oído,—...la guardia y vitalidad directa, el qi se mueve sin límites, la espada gira de tres veces lejos de cielos verticales, viajar en el viento y la dispersión de las nubes hasta los nueve cielos...—

Sin previo aviso, la espada cambió de dirección. Jing se levantó de la tierra a la velocidad de la luz, las mangas de su traje girando con aceleración al volar. Lu Cang fue atraído hacia él, obligándose a saltar ya que no tenía más opciones. Este salto fue de un total de treinta metros del suelo, y justo cuando Lu Cang sentía su fuerza menguante mientras comenzaba a deslizarse hacia abajo, Jing le dio un poderoso tirón.  La caída se detuvo abruptamente, entonces los giros comenzaron de nuevo.

El segundo preciso antes del gasto del impulso, Jing guio la espada en la mano de Lu Cang, y con ambos condujo la espada, hubo un lagrimeo inquebrantablemente del aire y la hoja de la espada atravesó casi un metro directamente en el gran tronco del árbol.


Con una bofetada a la mano que sostenía la espada, Jing a propósito le hizo soltar la espada a Lu Cang, luego tomó su mano y saltó directamente a la copa del gigante árbol. Desequilibrado por una fracción de segundo, Lu Cang se tambaleó un lado y cayó involuntariamente a los brazos de Jing.

Justo cuando recobró su postura vertical, Jing lo presionó hacia abajo. —Descansa un poco antes de hablar.—

Lu Cang estaba bastante agotado, por lo que no se opuso obstinadamente a esas palabras, y en su lugar, guardo silencio y se inclinó sobre su pierna, suavemente jadeando. Sólo de esa manera.

—¿Por qué enseñarme kung-fu?— Después de que su respiración se estabilizó, Lu Cang comenzó lentamente. Su kung-fu no puede haber alcanzado el mismo nivel que el de Jing, pero sin embargo, sabía aun con su poco conocimiento sobre ello, que estos pocos versos de forma podrían considerarse secretos silenciosos de las artes marciales.

—Me temo que puedas ser acosado por otros hombres, por supuesto—Jing respondió sonriendo.

—¡Tch! Además de ti, ¿Quién que me querría acosar?— Lu Cang espetó, luego descubrió demasiado tarde que esa frase no salió como él pretendía. Justo cuando estaba a punto de retraerse de sus palabras, Jing rompió en un ataque de risa al lado de él.

—Parece que tu cuerpo ha sanado bastante, si puedes soportar mi acoso entonces no voy a detenerme.— Levantando a Lu Cang, Jing saltó del gran árbol y luego saltó hacia el dormitorio.

—¡¡No!! ¡¡No!!— Lu Cang luchaba por su vida. Sus lesiones corporales habían conseguido mejorar un poco en comparación con un par de días anteriores, pero todavía no era posible para que él ser tomado por Jing, cuya resistencia superaba a  la media de ser humano.

Jing lo colocó sobre las sabanas de brocado azul, y luego arrojó todo su peso sobre él.

—Tan pesado...— Lu Cang gimió, pero Jing lo ignoró por completo.

Tal vez tenía que ver con el hecho de que había estado reprimiendo sus deseos durante mucho tiempo. Era evidente que estaba más precipitado de lo habitual.

Sin cuidado alguno desgarrando  la ropa de Lu Cang, la mano de Jing  se introdujo en los pantalones de Lu Cang con avidez incontenible. Encontrando lo suave que buscaba y le dio un apretón duro.

—Ah— Lu Cang gritó involuntariamente, —Duele...—

—¿Las lesiones de la última vez todavía duelen?— Había un rastro delgado de culpa que era difícil de detectar en el tono de Jing. Recordó la escena desde la última vez en la casa Tonghua, la imagen de sí mismo empujándose con rabia incontrolable en Lu Cang y como Lu Cang gritaba.

Lu Cang lo miró con extrañeza. El Jing en su memoria era un demonio del deseo en la piel de una belleza asombrosa, pero hoy ¿estaba empezando a preocuparse por él...?

Seguramente, ¿no podría ser que todavía había algo que quería obtener de él?

Pero el instinto actuaba antes de la racionalidad.

—Está bien, supongo...— En el momento en que las palabras salieron de su boca, Lu Cang tuvo la idea de querer morder su propia lengua. ¿No era este el incentivo de la brutalidad de Jing hacia sí mismo?

Así como él esperaba, con una sonrisa en flor en la esquina de sus labios, Jing rápidamente se transformó en un ciclón enloquecido.

Desgarrando la ropa restante en el cuerpo de Lu Cang, los labios de Jing volaron a través de su cuello, pecho,  estómago, recto hacia la región vital de Lu Cang.

—¡Cielos!— Lu Cang de inmediato entró en frenesí. Trató de forzar la cabeza de Jing, pero Jing resueltamente  succionaba su pelvis como una sanguijuela, su lengua lamiendo ágilmente en remolinos de energía. Lu Cang era completamente incapaz de controlarse a sí mismo al sentir todo su torrente sanguíneo reunirse en ese solo lugar.

Jing una vez lo había obligado a darle una oral, pero el contacto de Jing con él se había limitado a la penetración maliciosa de su cuerpo. Los llamados juegos previos habían estado al roce más grosero de su parte inferior hasta que ya no podía soportarlo y terminaba eyaculando. Jing nunca había llegado tan lejos antes.

—¡Estás loco!— Lu Cang impotente trató de controlarse a sí mismo.

La excelente habilidad y práctica de Jing hizo embrague en Lu Cang en la cama casi increíblemente, y sin embargo, cuando Jing momentáneamente levantó la cabeza, los colores lascivos que fluían y giraban en ese par de ojos perfectos hicieron a Lu Cang incapaz de controlar su propio cuerpo.

—Rápido... déjame ir rápidamente...— Como no podía defenderse de la fuerza de Jing, Lu Cang sólo podía elegir resistir con el uso de palabras. Pero su voz era poco cooperativa, temblando ligeramente mientras toda su persuasión se perdía con el sudor que cubría su cuerpo y el gradual endurecimiento mitad inferior.

La mano de Jing se deslizó hasta la cintura de Lu Cang, acariciando un lado a otro de la piel que se había vuelto suave y resbaladiza por el sudor, luego trazó el contorno de su cintura hasta las dos colinas en relieve en su espalda. Las manos de Jing constantemente cerradas hacia el centro, trataron de abrir esa larga y estrecha grieta.

—Hngh...— Sintiendo los dedos de Jing íntimamente acariciando su apretada entrada, Lu Cang fue casi incapaz de dejar escapar un sonido —Tú... si no lo dejas ahora... estoy a punto de perder el control…— reunió casi toda la fuerza de su cuerpo para advertir a Jing. Lu Cang tenía una sensación aguda de impotencia frente a la oleada de calor que se fue reuniendo en la pequeña abertura entre sus piernas.

Jing ni siquiera miró hacia arriba. En cambio, le dio al prepucio de Lu Cang una repentina y violenta mordedura. Instantáneamente el semen caliente brotó sin control, lo lamentable era que la mayor parte de se derramó en la noble boca de su majestad el emperador Jing Zong.

Aunque el que había provocado todo era Jing, él, sin embargo, tenía una expresión de incredulidad, se mantuvo atónito allí mismo. Los fluidos de Lu Cang goteaban continuamente desde la comisura de los labios, convirtiendo su imagen en una extraña duda de no saber si debía o no cerrar la boca.

El aire se congeló en ese momento. Lu Cang miró a Jing con ligero miedo. Él tenía realmente miedo de los métodos horripilantes que Jing inventaría para atormentarlo en un ataque de ira espontánea.

Sin embargo, después del shock inicial de Jing, él dirigió una sonrisa suave en su lugar —la intensamente brillante sonrisa floreció en un instante fugaz como una flor de cereus, profundamente atrayendo la mirada de Lu Cang hacia sí mismo.

—Voy a dejar que le des una probada, también...— Jing aprovechó el intervalo en el que la mente de Lu Cang flotaba lejos debido a su sonrisa, ferozmente bloqueando sus labios. El líquido espeso y viscoso paso por entre sus labios y dientes, pero el sabor amargo se diluyó por la atmósfera tierna como los dos compartieron aquel beso en una rara mansedumbre. En su entrelazamiento, Lu Cang bebió todo el líquido de la boca de Jing.

—Sabe diferente de la mía, ¿no?— Jing agregó, sin olvidarse de ser travieso mientras veía esa cara no tan pálida, hinchada en rojo.

Luego llevó suavemente su mano por debajo de Lu Cang, queriendo darle la vuelta.
Lu Cang frenéticamente bloqueo con su mano, pero abusó de su fuerza, toda su persona cayó de los brazos de Jing sobre la cama.

—No... ese lugar... la lesión no ha sanado aún— Lu Cang ni siquiera  tuvo tiempo para notar el dolor en su espalda mientras tímidamente se defendió contra las evidentes intenciones de Jing.

Después de haber sido severamente abusado por Jing la última vez, su entrada trasera parecía no mostrar ningún signo de curación. Cada vez que tenía que ir, tenía que trabajar hasta un 102% del valor para superar la agonía del dolor de la rasgadura. ¿Cómo podría soportar la invasión de la media de Jing?

Las cejas de Jing se fruncieron. —Entonces, ¿qué quieres que haga? —preguntó, Señalando a su emocionada mitad inferior descaradamente.

—Eso... eso no es mi problema. Es tu culpa por ser tan cruel la última vez— Lu Cang puso todo su esfuerzo en mantener su vergüenza en jaque, pero al mismo tiempo no se atrevió a ofender demasiado a este gran rey demonio.

Jing frunció el ceño, a punto de bullir un ataque de ira ante los ojos de Lu Cang. Lu Cang de inmediato entró en pánico: entendía profundamente el horror de la furia de Jing. Pero, no era tan simple como soportar el dolor en su culo.

Rápidamente se echó hacia Jing.

—¡No! ¡No! Voy a usar mi boca... utilizaré mi boca...— Su voz tembló. Estaba realmente muy asustado de los métodos despiadados de Jing.

Jing mostró una vez más la sonrisa que podría seducir a miles, y luego se inclinó hacia atrás, apoyándose con sus manos, su encantadora figura haciendo alarde de su elegante silueta.

—Tú mismo lo dijiste. No te arrepientas.—

Él levantó una mano y señaló licenciosamente a su mitad inferior, haciendo señas Lu Cang para que comenzara a cumplir su acuerdo.

El rostro rojo carmesí de Lu Cang, sus ojos fijos en el lugar que parecía alarmante no importa cómo lo mirara, era claramente algo que él mismo había dicho, pero Jing le hizo sentir tan avergonzado que quería correr contra pared y morir.

—Hey, vas a o...— Jing estaba un poco impaciente con la espera, dejando en el aire el hecho de que lo haría por sí mismo si él no lo hacía.

Lu Cang apretó los dientes, se inclinó, y prácticamente se acercó a ese lugar con los ojos cerrados con fuerza.

—Oi, ¿dónde estás inclinando?— Jing apretó su cabeza y con un tirón, pasó rápidamente su erección hasta el borde de la boca de Lu Cang.

—Abre tu boca— ordenó a Lu Cang.

Lu Cang, con una mentalidad de renunciar a sí mismo, abrió la boca como se le dijo.
De pronto, una cosa enorme entró en su boca, llenando su totalidad casi al instante, lo que lo hacía incapaz de respirar.

—Uf...— Casi se rompió de la incomodidad, sus manos agarrón los muslos de Jing sin poder hacer nada. Pero Jing tenía la parte posterior de su cabeza sostenida con fuerza para que no pudiera escupir con éxito esa cosa de su boca sin importa qué.

—Cierra la boca, no dejes ningún espacio, succiona bien, traga lentamente...— Jing lo dirigió,  intentando llegar más profundo en la boca de Lu Cang por sí mismo.

—Ugh…— Jing penetró a la apertura de su garganta e hizo a Lu Cang emitir sonidos vomitivos, pero Jing continuó empujando aún más profundo sin una pizca de compasión.

Su miembro ya había penetrado a través de la profundidad del esófago de Lu Cang. En virtud de la seducción de la suavidad y calidez húmeda de aquella boca, su miembro se hinchó más todavía, llenando toda la garganta de Lu Cang.

—Ahora lame con tu lengua... está bien girar suavemente tu lengua, no uses los dientes...—

Todo el rostro de Lu Cang se hinchó en carmesí ya que sólo era capaz de respirar por la nariz. Al mismo tiempo, hizo todo lo posible para mover su lengua como Jing le dijo y conquistar el enorme tamaño de Jing, al que era totalmente incapaz de acostumbrarse. Podía prácticamente solo jadear secamente con Jing en su boca.

—¡Qué estúpido niño!— Jing dio un golpe a su cabeza sin poder hacer nada. —¡Olvídalo, deja que te ayude en su lugar!—

A Lu Cang le resultaba difícil soportar la aflicción en su corazón. Aunque no era la primera vez que le hacía una felación a Jing, la última vez estaba completamente fuera de coerción, pero esta vez había una fracción de su propia acción voluntaria. Cuanto más pensaba en ello, más trágico se veía, incapaz de contenerse, lágrimas de humillación finalmente cayeron, aterrizando en el área privada de Jing, con la extraña posición que se encontraban.

Jing se excitó aún más. Agarró la parte posterior de la cabeza de Lu Cang y la giró lentamente, experimentando plenamente la cálida y suave humedad.

—¡Tan bueno!— Finalmente, él no pudo evitar soltar un gemido. El miembro dentro de la boca de Lu Cang comenzó a bailar de forma esporádica, emitiendo una cantidad indescriptible de calor, previendo la explosión inminente.

—Hngh... hngh...— Lu Cang agitó las manos en miedo, tratando de empujarse a sí mismo de inmediato, pero Jing lo sujetaba con fuerza, impidiéndole moverse una sola pulgada.

—¡Ah...!— Jing dejó escapar un grito de excitación. La punta de su pene segregaba fluidos transparentes, que goteaban en la profundidad de la garganta de Lu Cang como un hilillo de agua.

—Déjame... me... voy...— Lu Cang apretó su voz desde el fondo de su garganta con gran dificultad. Pero, por desgracia, él eligió un mal momento para hacerlo—

Los fluidos calientes de Jing explotaron en ese mismo segundo. Más de la mitad terminó en la tráquea de Lu Cang que había intentado hablar.

—Cough, cough… cough—

Al ver a Lu Cang casi desmayarse por la pérdida de aire, Jing rápidamente se salió de su boca. Jing vio como Lu Cang se agachó en la cama, tosiendo y escupiendo,  colocando una expresión de miseria y angustia.

Jing, quien poco a poco recuperó sus sentidos, ligeramente palmeó y le acarició la espalda de Lu Cang, un poco culpable de lastimarlo de nuevo en su estado de emoción extrema.

—Tú... tú...— Lu Cang dejó de toser después de un largo tiempo, pero no podía parar de sufrir la miseria absoluta que surgió a partir de su corazón. Finalmente se  perdió a sí mismo en un quejido y empezó a llorar. —Tú... ¿por qué cada vez... cada vez  me reduzco a este lamentable estado antes de dejar de... qué clase de deuda tengo contigo?— Gritó y gritó exigiéndole una respuesta a Jing, realmente no podía ayudar a sus emociones desgarradoras—

Jing lo miró sin decir palabra. Sin previo aviso, él se acercó y tiró de Lu Cang en un abrazo.

—¿Es realmente imposible quedarte conmigo? Podría darte riqueza sin igual e incluso complacerte sin igual en la cama. ¿Hay algo más con lo que no estás satisfecho? ¿Hm?— Esto era lo más cercano a una promesa amable y gentil que Jing podía hacer.

—¡No quiero! ¡No quiero!— Lu Cang luchó histéricamente — ¡Sin la riqueza de la libertad, preferiría morir!—

—¡Entonces, está bien! Te daré tu amada libertad—, dijo Jing solemnemente.

Lu Cang dejó de luchar de inmediato y se quedó en silencio a Jing.

—Siempre y cuando participes en la próxima Asamblea de los Héroes y logres conseguir ubicarte entre los primeros 100 concursantes, te voy a dar tu libertad y el antídoto para la noche de Azura—

Lu Cang sintió como si esto se tratara de un sueño. Al menos ésta era una oportunidad, casi la única oportunidad que tenía de escapar de este hombre terrible, y aunque su kung—fu no podía considerarse el mejor o segundo mejor de las artes marciales, no debería haber ningún problema en entrar en un lugar de un centenar.

—¡Muy bien! Estoy de acuerdo con tus términos. —Lu Cang trabajó en toda su valentía y asintió.

—Pero si no lo haces...— Jing sonrió fríamente, para hacerlo entender que  tendría que sufrir las consecuencias.

—Me atendré a tu castigo,— Lu Cang dijo estas aterradoras palabras con firmeza, quedándose sin caminos para volver hacia atrás.

—Entonces es un trato.— El rostro de Jing fue uno que Lu Cang nunca había visto antes. Tenía un tipo de aire indescriptiblemente aristocrático, por lo que él no podía dudar de su promesa. Dejándose llevar por su actitud imponente Lu Cang sólo pudo asentir en silencio.

Dinastía Datong, Emperador Jing Zong, año quinto, 10 de septiembre.

Hoy, en el centro de la capital imperial Tongan cerca de la Puerta de Yong, el espectáculo en la arena Qing Wu era bastante animado y bullicioso. La arena Qing Wu fue construida para la selección de talentos por parte del imperio. Aunque había un "wu*" en su nombre,  en realidad era el lugar destinado para la celebración de los exámenes literarios por parte de la dinastía para sus estudiantes académicos. Era la primera vez que la arena era seleccionada para llevar a cabo una Asamblea de los Héroes, en realidad era la primera vez que su uso iba acorde a su nombre.

El mundo se encontraba  actualmente en paz y la gente era próspera y se encontraba bien alimentada. Los héroes de artes marciales estaban, desde entonces, preocupados por el hecho de que no había ningún lugar para ejercer sus artes marciales. Así, desde que el gobierno imperial sostenía esta Asamblea de los Héroes y el dinero del premio era la impactante cifra de un millón de liangs, había naturalmente un séquito de participantes, se encontraban casi todos aquellos renombrados u auto—aclamados maestros con un reconocido prestigio en toda la nación, junto a los campesinos que habían escuchado la noticia y venían a ver el espectáculo, la arena Qing wu estaba repleta con alrededor de diez mil personas, lleno hasta el punto de la asfixia.

—En mi opinión... los monjes Shaolin han sido conocidos por su kung-fu desde tiempos inmemoriales. ¡Esta vez el vencedor sin duda será un monje Shaolin! —Un hombre con una túnica de seda gris que semejante a un mercader discutía con la gente junto a él.

—Eso es incierto. Hay tantos reclusos sin nombre** en la nación. ¿Quién sabe podría asegurar quien ganaría?—, Alguien interrumpió desde su lado, de inmediato comenzó  todo un debate en torno a ellos, éste dijo que el largo reinado de la secta Chang Qing en Jiangu tenía que tener sus razones, y uno más dijo que los ermitaños extraños no debían ser subestimados, una palabra de éste y una palabra de otro, al instante se hizo una olla de potaje en torno a la situación.

Lu Cang se mezcló en el mar de gente. Debido a que había demasiados competidores, era imposible celebrar la primera ronda con todos juntos al mismo tiempo. Lu Cang, que había sido programado para la tarde, pensó que era mejor explorar alrededor en la mañana debido al peso de lo que estaba en juego.

Sólo cuando encontró un buen lugar entre la multitud para poder ver, escuchó el boom colosal de tres cañones. El Oficial de Protocolo anunció en voz alta el inicio oficial de la Asamblea de los Héroes. Instantáneamente, desde la puerta principal se escuchó música ceremoniosa. Un grupo de mujeres muy bien vestidas fluía en dos filas, escoltando a un hombre vestido con lujosa ropa sobre una alfombra extravagante, tejida como estrellas que adoraban la luna.

La figura de ese hombre era delgada y larga, sus pasos elegantes y sin restricciones, capa tras capa de elaboradamente bordada ropa, aleteando con las ráfagas de viento, asemejando a un dios que se deslizaba de los cielos. Por desgracia, sobre de su corona real colgaba una densa capa de velo de cuentas, lo que hacía imposible observar claramente sus rasgos faciales. Esto de alguna manera dio Lu Cang una sensación extraña de ansiedad.

Así como Lu Cang reflexionó sobre la sensación de desconcierto en la boca de su estómago, oyó que alguien hizo una declaración atronadora desde lo alto de la puerta — ¡Su Majestad ha llegado!— La multitud empezó a arrodillarse como el agua, como una ola que pasa desde  adelante hacia atrás, fila tras fila. Todo el mundo gritó al unísono: — ¡Viva nuestro emperador!—, las voces en perfecta sincronización.

Lu Cang miró como todos los campesinos a su alrededor se pusieron de rodillas hasta el suelo, haciendo de él el único que quedaba en pie, atrayendo excepcionalmente las miradas. Después de reconsiderar la cuestión de un par de veces, sólo podía elegir a rebajarse y agachar la cabeza como todos los demás. Sin embargo, él no eligió a arrodillarse hasta el suelo, por el contrario, solo apoyo una de sus rodillas en la tierra. Como un rey bandido de montaña que estaba en contra del gobierno, Lu Cang despreciaba doblegarse ante el emperador.

Así que este es el emperador ante el que todo el mundo se inclina, Lu Cang pensó para sí mismo. Juzgando por su figura, el emperador no parcia muy viejo; Lu Cang estaba un poco decepcionado ya que el emperador no era el hombre viejo y molesto de su imaginación.

Después de tres exclamaciones de “¡viva!", un tranquilo y varonil tono resonó en sus oídos —¡Levántense!—

Su voz no era fuerte, pero era tan clara como si estuviera hablando al oído de cada individuo. Lu Cang no podía dejar de sorprenderse en secreto: este hombre definitivamente no era un desconocedor de las artes marciales. Este tipo de técnica de radiación de voz requería un qi potente, algo que era, quizás, muy difícil, incluso para Lu Cang.

Antes de que pudiera reflexionar más sobre el tema, el oficial en la puerta una vez más se hizo presente y declaró el inicio oficial de la Asamblea de los Héroes. El primer grupo de un centenar de artistas marciales que asistieron a la primera ronda subió al escenario en medio de vítores de la multitud.

Después de ver al margen algunas buenas horas, Lu Cang comenzó a sentir la impaciencia creciente desde el interior de su pecho, aunque los primeros veinte competidores que observó fueron aclamados aprendices de línea directa de las grandes sectas como Qing Cheng y Wu Dang, el alarde de sus fantasiosos y nada innovadores movimientos lo hicieron sentirse terriblemente decepcionado mientras observaba.

Lu Cang decidió buscar un lugar para llenar primero su estómago y descansar bien durante un tiempo, a la espera de aniquilar a estos llamados aprendices de secta oficiales, en el enfrentamiento de esta tarde.

Mientras pensaba esto, el interés que tenía en el resto de las peleas se disolvió. Se volvió y se hizo camino buscando la manera de salir de la multitud, en dirección a un restaurante aparentemente decente en el que colgaba una pancarta en sus puertas que decía “vino”

El paisaje de las calles de la próspera  capital revoloteaba como el viento. El pecho de Lu Cang estaba lleno de la alegría de la libertad, algo que no había probado en mucho tiempo. El Lu Cang de este momento estaba lleno de confianza que podía ubicarse entre los primeros lugares de un centenar. El pensamiento de escapar de las garras de ese monstruoso demonio Jing no estaba demasiado lejos en el camino, y él tuvo el impulso de reír desde el fondo de su corazón.

En el momento en que entró en el restaurante, un camarero sonriente se acercó a saludarlo. Debido a que aún era temprano, el restaurante no tenía clientes. Siguiendo el camarero hasta el segundo piso, Lu Cang escogió un buen asiento cerca de la ventana y se sentó, ordenó unos pequeños platos de acompañamiento, y comenzó a beber observando la escenografía en  soledad.

Después de sentarse durante una hora, oyó el ruido en la primera planta crecer. Lu Cang calculó el tiempo en su cabeza; probablemente porque la Asamblea de los Héroes acababa de terminar todas estas personas, naturalmente inundaron el restaurante más cercano.

Junto con el alboroto llegó un grupo de grandes hombres fornidos, seguidos del camarero cuando llegaron arriba, aunque este grupo de personas eran altas y musculosas, cada uno de ellos bajo la cabeza en derrota, y algunos parecían estar murmurando algo bajo sus respiraciones. A juzgar por sus quejas, parecían haber sufrido grandes pérdidas durante sus encuentros pero eran demasiado orgullosos para aceptarlo.

Después de este grupo de personas, unos cuantos más vinieron arriba, eligieron mesas vacías y se sentaron. Debido a que el asiento de Lu Cang estaba junto a la ventana, sólo había dos asientos vacíos, por lo que no había nadie más en su mesa. Lu Cang estaba bastante contento de estar en su propio espacio.

Oyendo el crujido de las escaleras una vez más. Lu Cang volvió ligeramente la cabeza y vislumbró a un tipo que lucía como un joven maestro con una elegante túnica de color azul apareciendo de las escaleras.

Él se detuvo en la parte superior de la escalera, sus ojos escanearon la habitación rápidamente y se fijaron en el grupo de tíos duros. Un golpe de desprecio al instante apareció en la comisura de su boca. El joven dio un frio "humph" y vio que de izquierda a derecha sólo había asientos vacíos en la mesa de Lu Cang, por lo que se dirigió en línea recta hacia Lu Cang.

Lu Cang suspiró mentalmente, pero no había nada que pudiera hacer sino dar al joven una inclinación de cabeza, seguidamente vio cómo el joven se sentó en su mesa.

—Camarero, dame tres mil liangs de Nu'er Cheng Hong, una orden de carne de res con salsa de soja, y dos platos de acompañamiento.— En el momento en que se sentó, ordenó al camarero que trajera su comida. Su voz era dignamente tierna, igualando su suave apariencia delicada.

El camarero sirvió el vino y la comida, y justo cuando el joven estaba a punto de recoger sus palillos, uno de los tíos fornidos de antes dijo, —Este pequeño cachorro come comida humana, ¿eh?—

Las cejas del joven al instante se cerraron en un ceño fruncido. Arrojó sus palillos y se levantó. —¿Quién carajo está hablando?— Sus cejas parecían formar una línea recta al revés mientras clavaba su mirada directamente a ese grupo de personas. Aunque su voz era aguda, sus palabras eran bastante groseras.

—Estamos hablando de la mierda del aprendiz maricón de la secta Ye— El gran hombre no eludió su mirada en absoluto pero regresó directamente, obviamente, burlándose del joven a propósito.

—Me preguntaba qué perro estaba ladrando. Así que fue quien acaba de ser derrotado allá arriba, el cachorro de la secta Cheng— La lengua afilada del joven no se rendía ante nadie y replicó con una expresión alta y poderosa, enfureciendo a los hombres de la secta Cheng Cheng Hong casi hasta la muerte.

—¡A la mierda! ¡Eso fue un golpe de suerte, no voy a aceptarlo! ¡¿Qué tal si decidimos aquí y ahora quién es el verdadero vencedor?!— Al segundo que sus palabras escaparon de su boca, su espada ya había dejado su vaina. Obviamente, él tenía la intención de participar en un duelo de antemano.

Al escuchar esto, Lu Cang supuso la mayor parte de lo que había sucedido: este joven probablemente había derrotado a esta pandilla de gente en la Asamblea de Héroes, pero ellos no estaban convencidos, por lo tanto, este fiasco resultaría en una pelea.

Ninguno de los hombres que veían desde la barrera estaba asustado. En cambio, todo el mundo tenía los ojos bien abiertos, vistiendo expresiones de impaciencia, como si su único temor fuera que el mundo no se rompería en caos.

El joven dio una risa arrogante y fría, y también sacó una larga espada de su cinturón.

—¿Quién le teme a quién? Solo observa mientras corto tus patas—La situación actual era tremendamente tensa. Una batalla a sangre fría parecía inevitable a este punto.

—¡Espera!— De repente, un hombre un poco mayor del grupo de Cheng Hong se puso de pie. Los maestros de artes marciales, incluyendo Lu Cang, pensaron que iba a parar la pelea, y no pudieron evitar sentirse un poco decepcionados ya que no podían presenciar personalmente el desarrollo de la pelea.

Pero inesperadamente, las palabras del hombre dieron una muestra de su estrecha mente.

—Ya hemos visto tus habilidades de lucha de uno contra uno, pero ese no es el punto fuerte de la secta Cheng Hong. Hemos perfeccionado el método de formación de espadas de Cheng Hong. Así que esperamos las instrucciones del joven héroe—

Lu Cang dejo salir una amarga burlan en su mente: esta secta Cheng Hong era tan ridículamente desvergonzada. No podían derrotar a su oponente de uno-a-uno ¿así que utilizaban la formación de espadas como una excusa para intimidar a su oponente en número de forma injusta? Pero Lu Cang no era del tipo de sacar su espada aun si el camino era áspero, por lo que aunque simpatizaba con el joven, aún no tenía intención de unirse a la lucha.

El joven se burló. —Los pequeños perros de la secta Cheng Hong piensan que el número puede abrumarme ¿Cómo iba a tener miedo de ustedes? Sólo ataquen. —Su larga espada salió de su vaina, la luz helada reflejándose en la hoja iluminó la frialdad en sus ojos, transfigurando en un relámpago, contrastando contra la hermosura simétrica de sus características.

Lu Cang frunció el ceño un poco. Justo cuando estaba a punto de llamar al camarero para pagar y dejar este lugar de controversias, sin demora, la secta de Cheng Hong  ya había iniciado el ataque. El joven también levantó su espada y estaba preparado para recibir su ataque: ambos lados pronto se involucraron en una pelea intensa. El camarero estaba demasiado asustado como para dar la cara, por lo que era imposible para Lu Cang pagar por la comida.

La formación de lo que sea la espada de la secta Cheng Hong tenía bastante sofisticación en si misma; seis espadas tejidas en una red para dar una densa batalla, envolviendo al joven en el interior con tanta fuerza que estaba en aislamiento absoluto. Aunque el dominio de la espada del joven era algo decente, todavía era difícil para él ganar ventaja en un corto período de tiempo.

Lu Cang miró un poco, pero luego volvió la cabeza para mirar por la ventana en ligero aburrimiento. Pero el punto de inflexión de la batalla se produjo en este mismo instante. El joven, no dispuesto a permanecer atrapado dentro de la formación de la espada, dio un giro repentino. La técnica de ataque de la hoja de su espada cambió abruptamente, perforando directamente hacia el eslabón más débil de la cadena de seis personas. Ese hombre no pudo evitar la espada en dirección contraria a la del joven; la dirección de la espada que ya había empujado hacia el exterior, de repente se desvió de su curso, y se dirigió directamente hacia donde Lu Cang estaba.

Por suerte puramente aleatoria, en el momento de la hoja entró en contacto con la ropa de Lu Cang fue el momento en que su poder de empuje se agotó. Si bien es cierto que la hoja no corta a través de la piel o la carne, el qi transferido a la espada hizo una larga incisión a través de la ropa de Lu Cang desde el cuello hacia abajo. Su túnica, por encima de la cintura se dividió en dos y colgó  su lado, dejando al descubierto toda la mitad superior de su cuerpo.

Al instante, todos en la sala clavaron sus miradas sobre Lu Cang. Por lo general, no era un gran problema para un luchador  tener sus ropas rasgadas o rotas, pero para el Lu Cang de este momento, era de suma humillación.

El motivo no era otro que el hecho de que ese monstruoso emperador Jing pasó la noche "amando" a su cuerpo muy duro, dejando innumerables contusiones y marcas, fácilmente discernibles. La expuesta piel color miel de Lu Cang estaba cubierta de reveladoras contusiones, a partir de su cuello, extendiéndose hasta su estómago y por último, desapareciendo debajo de su cintura, instando a uno imaginar que los lugares que todavía estaban cubiertos con la ropa también tenían marcas similares.

Finalmente, alguien soltó un resoplido por su descuido. El rostro de Lu Cang de inmediato se puso rojo en contra de su voluntad. Aunque todo el mundo sólo suponía que estas marcas eran los restos de una noche de juego con una chica de cualquier burdel, Lu Cang mismo sentía como si la evidencia de que él y su relación anormal con Jing era expuesta al público. Estaba avergonzado y enojado a la vez, y no quería saber nada, más que empujar su espada contra quien lo puso en esta situación incómoda.

—¡Qué nervios!— Lu Cang arrojó su vaso y se puso en pie, mirando con rabia a los aprendices de la secta Cheng Hong— ¡Qué malditos nervios que tienes! ¡¿Te atreves a cortar mi ropa?!—

El aprendiz de la secta Cheng Hong se vio frustrado por la impertinencia de este joven, y, de ser gritado por Lu Cang encima de todo eso, su estado de ánimo se hizo aún peor. Examinó Lu Cang de pies a cabeza con ojos burlones, y luego dijo en tono despectivo: —Son sólo cosas que suceden entre hombres y mujeres. ¿Cuál es el problema? —

Si realmente la situación en la que se encontraba fuera algo entre "hombres y mujeres", el prefería que el mundo entero lo supiera, Lu Cang pensó para sí mismo. Por supuesto, él no iba a expresar sus pensamientos reales. La regla número uno de los luchadores era de nunca mostrar debilidad. ¿Cómo podría Lu Cang soportar semejante insulto? Lu Cang agarró su espada allí mismo, su semblante solemne, y levantó su espada, listo para desenfundar.

—Espera un minuto.— Una voz clara y brillante detuvo a ambos lados. Lu Cang estaba a punto de atacar cuando se encontró con un largo manto color púrpura sobre su cabeza.

—Póntelo antes de luchar.—El que hablaba era el joven que acababa de enfrentarse con los aprendices de la secta Cheng Hong. Sólo tenía una túnica de color blanco sobre él, obviamente, se había quitado su túnica externa para ayudar a Lu Cang encubrir su vergüenza.

—Es totalmente absurdo luchar sin ropa— El tez del joven repentinamente se mezcló con un tinte de color carmesí, dejando a Lu Cang confundido. De repente recordando su propio monstruo personal, Jing, él inmediatamente se estremeció. No podía haberse encontrado con otro desquiciado que gustara de los hombres, ¿no?

Empujando rápidamente a un lado esos pensamientos sin sentido en su cabeza, Lu Cang apresuradamente se puso la túnica exterior del joven, y luego entró a la batalla con los aprendices de la secta de Cheng Hong.

Incluso si su kung-fu no era tan bueno como el de Jing, Lu Cang no era un subordinado sin nombre. ¿Cómo podrían los aprendices comunes de sectas de renombre como éstas ser rivales para él? Naturalmente, después de ni siquiera diez intercambios, se hizo cargo de los compañeros que lo habían avergonzado públicamente.

Fríamente devolviendo la espada a su vaina, Lu Cang ni siquiera le importo lo suficiente como para darle al hombre una segunda mirada. Tiró el dinero de la comida en la mesa y salió con la cabeza bien alta, fingiendo no oír como todo el mundo se desbocaba en alabanzas que sonaban desde atrás, sorprendidos por sus habilidades.

—Hey, espera por mí...— Lu Cang solo había caminado hacia adelante, sin esperar al joven, quien lo había sujetado por detrás, bloqueando su camino —Espérame.— Él jadeaba pesadamente, al parecer, la persecución había sido agotadora.

—.¿Qué es?— Para ser honesto, Lu Cang todavía estaba muy agradecido. Si no fuera por él, Lu Cang tendría que andar por las calles con marcas de beso por todo el cuerpo.

El joven señaló la capa fina de color blanco sobre su cuerpo, y luego señaló el manto púrpura sobre el cuerpo de Lu Cang. Lu Cang entendió inmediatamente. —Ah... ¿vienes conmigo? mi casa no está lejos—

El joven sonrió también. —Todavía tengo que participar en la segunda ronda de esta tarde. Realmente no puedo aparecer en el escenario con sólo el interior—

Lu Cang asintió rápidamente. —La Asamblea de los Héroes, ¿verdad? Estoy primera vuelta de esta tarde—

El joven al instante saltó como un pájaro alegre.

—¡Tu kung-fu es realmente bueno! Esperemos que no me toque estar emparejado contigo— Los dos hablaron y rieron todo el camino mientras se dirigían hacia el puente Han. El tema común de la Asamblea les permitió familiarizarse rápidamente con lo demás. De su conversación, Lu Cang se enteró de que el joven residía en Tongan, se llamaba Xi Zhen, practicaba kung-fu desde una edad temprana, y quería poner a prueba sus habilidades en la Asamblea de héroes, pero no esperaba tener que enfrentarse y derrotar a los aprendices de la secta Cheng Hong en las rondas preliminares de esta mañana y causar tantos problemas.

—Aquí, esta es mi residencia temporal en Tongan— Empujando las puertas del patio de la pequeña casa, Lu Cang trajo a Xi Zhen al interior. Los ojos de Xi Zhen inmediatamente cayeron en la elegantemente diseñada y desenfadada casa, con un cierto tipo de lirio de agua en el estanque de jade verde. Él comenzó a exclamar: —Hermano Mayor Cang, ¡tu amigo debe realmente ser rico! Este tipo de casa es algo que los plebeyos no pueden pagar, y mucho menos prestar a un amigo—

Lu Cang se detuvo ante las palabras de Xi Zhen. Pero, de nuevo, a partir de la actitud de la proxeneta en el burdel la última vez, él ya había adivinado que Jing era aristocrática, si no rico, definitivamente no provenía de la clase plebeya.

—Creo que es muy normal...— Sin embargo, Lu Cang no estaba dispuesto a admitir que alguien con cualidades monstruosas como Jing era superior a él. —Mi casa en Hangzhou es mucho más grande que esta—

—Entonces el Hermano Mayor Cang debe ser realmente rico, también—

—Normal— Lu Cang estaba un poco cohibido. No era como si pudiera decir que era un famoso bandido. A pesar de ello, sin embargo, Xi Zhen tenía un tipo de inocencia que hizo de Lu Cang realmente incapaz de rechazar su elogio.

Abriendo la puerta a la habitación interior, Lu Cang puso todo su esfuerzo en no mirar la cama interior. —Mi ropa está aquí. Siéntate, voy a cambiarme—

Xi Zhen se sentó en el banco junto a la mesa, examinando con curiosidad su entorno. Sus ojos se posaron en la cama extra grande en el centro de la habitación, que inmediatamente captó su atención. —Qué hermosos bordados...— Caminó hacia la cama como si estuviera bajo un hechizo, y extendió la mano para acariciar el bordado extravagante y deslumbrante. Un momento después, exclamó: —¡Ah, este es un bordado real...! es difícil para los plebeyos incluso llegar a verlo, Hermano Mayor Cang, ¡¿Qué clase de Dios es este amigo tuyo?!—

Lu Cang salió de detrás de la pantalla plegable, con una túnica de color azul claro diferente ya en su cuerpo. Rápidamente regreso su ropa a Xi Zhen, —Pequeño hermano Xi, ¿Sabes mucho, no? Pero todo esto pertenece a ese amigo mío, realmente no sé de dónde lo sacó—

Xi Zhen estaba obviamente un poco decepcionado, pero de repente se rió tímidamente.

—Hermano Mayor Cang debe estar riéndose de mí. Yo, desde que era pequeño, siempre me han gustado estas cosas. Algo así como una niña... —Él comenzó a sonrojarse antes de terminar la frase.

Lu Cang pensó para sí mismo, realmente es como una niña... Pero en cambio dijo: —¿Cómo puede ser eso? Te preocupas demasiado— Los dos charlaron y reposaron un poco, y luego iniciaron su camino hacia la Asamblea de los Héroes.

[…]

Los partidos de la tarde y los días siguientes fueron sin problemas. Lu Cang apenas tuvo que hacer algún esfuerzo para pasar a la primera, segunda y tercera ronda. En la cuarta ronda, aunque el oponente era el reconocido Kunlun de la secta taoísta Xiao Yao, Lu Cang fue capaz de asegurar su victoria con el movimiento que Jing le enseñó.

Al final de la cuarta ronda, Lu Cang leyó cuidadosamente el boletín. Xi Zhen también había pasado la ronda, pero fue asignado en un ranking de mil diferente. Es probable que no se reunirián hasta el duelo por los primeros puestos del centenar. A pesar de que era un nuevo amigo, Lu Cang estaba todavía dispuesto a ser su rival.

[…]

Hoy era decimocuarto día, pero la luna estaba menos llena que en la decimoquinta noche. Sentado en el largo y sinuoso pasillo teñido con luz de la luna, Lu Cang miró fijamente al estanque de nenúfares que parecía aún más encantador que de costumbre bajo la luna. A juzgar por su actuación en estos últimos días, se encontró con que sus posibilidades de hacer parte del primer centenar eran realmente altas. Se suponía que debía estar emocionado hasta el punto de morir porque finalmente podía escapar de las garras del demonio de Jing, pero  ¿por qué su corazón estaba lleno de una sensación indefinible en su lugar?

Antes de que pudiera dar sentido a las preocupaciones y emociones confusas, toda su persona ya estaba recogida en un abrazo por un par de brazos fuertes.

—Estás aquí— Lu Cang sabía quién era el dueño de ese par de brazos sin volver la cabeza.

Una mano buscó suavemente en las túnicas de Lu Cang. Jing deslizó su boca cerca de su oído y le dijo: —Mañana es el sexto round... si no vengo hoy y pasas la sexta ronda de mañana, entonces no tendré otra oportunidad de acercarme a ti en el futuro— Su tono era extrañamente relajado y alegre. En los oídos de Lu Cang, había una especie indescriptible de coquetería.

—Parece que realmente no tienes ninguna posibilidad en el futuro...— él se dijo eso a sí mismo, 'esta era última vez, de todos modos’. Lu Cang sonrió e inclinó todo su cuerpo en el abrazo del hombre detrás de él. Alzó los ojos obedientemente y vio frente a él la demoniaca seducción en el rostro del hombre tras de sí, quien emitía un resplandor increíblemente impresionante bajo la luna.

Quizás sintiendo que la defensa de Lu Cang se debilitó porque pensaba que su despedida era inminente, Jing no perdió el tiempo. Antes de Lu Cang pudiera reaccionar, fue arrastrado a los pies de las bancas del pasillo, y luego fue presionado brutalmente por Jing contra el pilar de madera bien tallado a un lado.

—No... no seas tan condenadamente apresurado...ah...— Lu Cang frenéticamente trató de protegerse contra movimientos vulgares de Jing, esa mano que arrancó capa tras capa de ropa en su cuerpo de una manera completamente poco romántica. La ropa de fino material se aflojó y cayó en un lío confuso.  Junto con las manos vulgares de Jing que serpenteaban dentro de la ropa de Lu Cang, los labios impacientes de Jing llegaron. Ese morder malicioso quemó las marcas que sólo habían comenzado a desvanecerse sobre el cuerpo de Lu Cang de nuevo.

Recordando la escena ignominiosa hace unos días en el restaurante, Lu Cang dijo un poco sin poder hacer nada, —No dejes ninguna marca, ¿de acuerdo? Otras personas las verán...—A pesar de que sabía muy bien que el hombre que muerde en su cuerpo como una bestia no tomaría en cuenta en absoluto, Lu Cang era todavía incapaz de detenerse de pronunciar esas palabras superfluas.

[…]

Jing parecía haber decidido prolongar los juegos previos. Su mano se entretuvo y masajeó el cuerpo de Lu Cang una y otra vez. Las marcas dejadas por aquella mano se mezclaban junto con las marcas de beso en su cuello, pecho, cintura, incluso un lugar tan privado como el interior de sus muslos... Lu Cang se redujo a respiraciones incontrolables y pesadas. Los ojos humedecidos por las lágrimas producidas por aquella mística lujuria miraban hacia abajo en el cuerpo de su dueño, que estaba pegajoso por los fluidos impuros.

Pero Jing no tenía ninguna intención de poner fin a esta saga de burlas. Su deseo era, obviamente, tan intenso como el fuego, presionado fuertemente a la cintura de Lu Cang y ligeramente moviéndose sobre él, pero se obligó a no entrar en esa entrada secreta que él codiciaba.

—Tú... ¿qué estás haciendo? Siendo tan educado...—Lu Cang preguntó, riendo, haciendo más difícil de contener su deseo. Pero todo su cuerpo temblaba contra su voluntad. El presentimiento de su despedida le hizo renunciar a su recelo habitual y obedecer su físico anhelo instintivo. Jing no contestó, pero de repente y bruscamente separó los muslos de Lu Cang, enterrándose a sí mismo directamente en su interior, en el momento que Lu Cang menos lo esperaba.

—Qué movimiento cruel...— Lu Cang sonrió con amargura. Jing era verdaderamente merecedor del título de "Demonio maligno". Eligió invadirlo en el momento en que menos lo esperaba, con lo que una marea sin precedentes de emoción dispersó todos los pensamientos coherentes al olvido.

Pero este tipo de entrada sin preparación infligía mayor daño en sus órganos. Junto con la emoción inigualable, vino una punzada que era equivalente a la sensación de ser golpeado con un pie duro en las tripas. Toda la cara de Lu Cang se retorció en agonía, la perturbación en sus entrañas le hizo abrir mucho la boca, a punto de vomitar al segundo siguiente.

—Muy bien, ¿no?— La hermosa sonrisa de Jing era como la sonrisa de un demonio, por no hablar que se combinó con un empuje que envió sacudidas a través de todo el cuerpo de Lu Cang. No queriendo jadear y gemir en humillación, Lu Cang apretó los dientes con fuerza, pensando esta ola perdurable de ataques. Pero Jing una vez más demostró que frente a él, era muy raro que Lu Cang lograra cualquier cometido.

Sin esperar que la segunda ola de calor retrocediera, Jing una vez más envió la totalidad de longitud esporádicamente en el interior del cuerpo de Lu Cang.

El cuerpo de Lu Cang desde hace mucho tiempo se derrumbó, porque sus piernas cedieron, Lu Cang yacía impotente en el pasillo sobre el montón de ropa en el suelo como una concha de ostra que había sido abierta. Sus dos piernas abiertas, la luna hacia ver con claridad la parte de Jing que entraba en su cuerpo. Jing metió y sacó su miembro rápidamente, al ver la expresión de dolor en el rostro de Lu Cang una fracción de segundo cada vez que llegaba a lo más profundo.

La agonía se ha mezclaba con la emoción del clímax, suficiente como para que con cada intromisión Lu Cang se sintiera al borde de la locura.

Su mandíbula se apretó con fuerza, como si colgara sin vida, se había aflojado desde hace mucho tiempo. Los suspiros y jadeos tenues y el aire pesado, todos se reunieron y llenaron este largo pasillo a principios de otoño.

—Si fueras una mujer, con la cantidad de esta cosa que he puesto en ti, es probable que ya estuvieras... ya sabes, esto es lo que muchas mujeres quieren y no pueden conseguir…—Limpiando suavemente los restos de fluidos de amor que se derramaban hacia fuera de esa entrada ardiente, Jing no se olvidó de torturar el espíritu de Lu Cang en las réplicas de clímax.

—Conseguir que...— Al igual que cada vez después de tener relaciones sexuales, Lu Cang sentía como si todo su cuerpo se hubiera derrumbado, especialmente en aquella área, que simplemente dolía como si fuera a romperse por la mitad. Con este tipo de condición miserable y todavía tener que lidiar con las palabras del bastardo de Jing, Lu Cang pensó que tenía más allá de una enferma fortuna.

—Déjame sentir hasta donde son los límites de un hombre…— Jing rió perversamente. De repente, llevo la mano al lugar que estaba íntimamente conectado consigo mismo hace tan sólo unos minutos.

No era la primera vez que Lu Cang había sido tocado allí... Su cintura baja se estremeció ligeramente para mostrar su falta de voluntad, pero no opuso demasiada resistencia. Sin embargo, pronto descubrió que había algo no está bien.

En el pasado, Jing también introdujo sus dedos con bastante frecuencia, pero en esos tiempos sólo insertaría, a lo sumo, tres dedos. Pero en este momento, Jing parecía como un niño codicioso e implacable, negándose a dejar de ir más profundo, yendo tan lejos como para intentar introducir toda la mano en Lu Cang.

—Estás loco...— Lu Cang quiso zafarse y escapar, pero el moverse una pulgada hizo que una ráfaga de dolor explosivo estallara en ese lugar, lo que le obligó a detener sus movimientos. —Tú ... tú ...— Él sufrió grandemente, no era capaz de pronunciar una sola palabra, y sólo podía estar allí, haciendo todo lo posible para regular su respiración, aunque no pudo evitar que las lágrimas que tenía en sus ojos se derramaran.

—No uses tu fuerza... no hables...— Hablando como si tratara de persuadir a un niño, Jing era como un demonio que exigía a los humanos a entregar sus almas. —Yo sólo voy a sentir un poco, nada más. Si luchas, te vas a hacer daño— Las palabras de Jing podían escucharse como que  estaba pensando en la seguridad de Lu Cang ya que, en realidad no había amenaza oculta en su voz.

El cuerpo de Lu Cang ya había sido abierto mucho de la relación sexual de antemano, pero tragar la entera mano de Jing era realmente demasiado para pedir. Podía sentir los dedos de Jing tocando el fondo de sus entrañas, que no se había tocado antes. La membrana mucosa se contrajo y se echó hacia atrás, compitiendo para repeler el objeto extraño que trataba de invadirla, pero Jing obstinadamente acarició su interior, e incluso trató de empujar su mano dentro de un poco más... un poco más...

Lu Cang estaba tan asustado que no se atrevía a respirar. Se mantenía rígido, sin mover una sola pulgada, en silencio soportando el abuso de este hombre supremamente monstruoso. Sabía que cualquier lucha sólo traería agonía atroz e incluso lesiones que durarían para toda la vida. Sólo podía morder duro sus labios, sosteniéndose por su vida como Jing buscaba dentro de él como si fuera un descubrimiento maravilloso, un nuevo territorio, empujando dentro de poco y un poco más todavía.

—Qué curioso,  es como si estuviera tocando tus órganos...— Jing parecía haber encontrado una especie de inmenso placer de esta búsqueda horrible, sus ojos brillaron con luz radiante, murmurando en su boca, —Se siente como si pudiera controlar tu todo, se siente como si no puedo estar más cerca de ti que esto—

Lágrimas de hielo frío se deslizaron por las mejillas de Lu Cang, en silencio cayeron sobre el suelo de madera del pasillo.

El corazón de Lu Cang estaba lleno de tristeza irredimible: sabía que, incluso si podía pasar a través de sexta ronda de mañana en la competición, aunque pudiera escapar de este hombre, aunque éste era su último encuentro... su cuerpo que había sido tocado y sentido tan a fondo como esto... toda su vida... temía nunca podría olvidar ese par de manos enterrándose lujuria y el dolor tan pesado como una montaña.

Notas 

*La palabra “wu” proviene de Wullin, que es la forma china de referirse a las artes marciales, he ahí por qué al final del párrafo hacen una referencia al uso del nombre de la arena. No estaba segura de como traducirlo, así que para no hacerme problema lo deje tal cual aparecía en el original.

**Maestros de las artes marciales no conocidos o sin una casa o familia de la cual heredo sus habilidades. La mayoría de las técnicas de artes marciales eran pasadas de generación en generación y los secretos de esas técnicas pertenecían a familias en específico. Hay muchas formas de artes marciales y muchas familias que nombran sus técnicas, pero de igual modo hay personas que pueden aprender estas técnicas sin estar ligados a un apellido o muchas veces a un maestro que les traspase aquellas habilidades.

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