viernes, 23 de enero de 2015

Un ángel llora 11-12




Capítulo XI



        Un hombre alto y musculoso, te tez morena y ojos azules miraba la ciudad a través de los grandes ventanales de su oficina. Tras él dos sujetos esperaban las ordenes. El hombre le dio una calada a su cigarrillo y exhaló el humo por la nariz, luego se giró. Los otros dos estaban un poco nerviosos pero lo disimulaban.

-Voy a organizar una fiesta-dijo sentándose en su cómodo sillón-y ustedes estarán allí para recuperar lo que es mío.

Los hombres miraron las fotos sobre el escritorio del chiquillo rubio que se había convertido en la obsesión de su jefe.

-Y más les vale no cometer ningún error o dejarse llevar por aires de grandeza y querer probar lo que por derecho me pertenece porque ya saben cómo terminan los que me traicionan-siseó con una mirada sádica.

        Los dos se estremecieron, ellos habían presenciado el castigo a Henz,el tonto pelirrojo que había querido probar la mercancía de su jefe en aquel café cuando se suponía que debía raptarlo, tragaron grueso, les daba escalofríos recordar como su jefe golpeó sin piedad al pelirrojo que de por si ya estaba mal trecho por los golpes de aquel médico a quien su jefe odiaba tanto, el pelirrojo suplicaba más eso sólo conseguía acentuar la ira de su implacable jefe quien sin piedad le cortó el pene y finalmente lo quemó vivo. Todos sabían que eso no sólo era el castigo a un traidor, sino también una advertencia para todos sus subordinados.

-Mí señor-habló uno de los hombres-puede confiar en nosotros, nunca lo defraudaremos.

-Sí señor Mark-secundó el otro-puede estar seguro de nuestra lealtad.

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        Gerard fue el primero en despertar, contempló al rubio descansando sobre su pecho y sonrió con ternura, le había costado mucho controlar sus ansias de poseer al rubio durante todas aquellas semanas pero había valido la pena, pues ahora no sólo tenía su cuerpo sino también su corazón. Le parecía increíble su dependencia a ese pequeño rubio, era como una droga de la que cada vez necesitaba más. Comenzó a acariciar la nívea espalda suavemente, teniendo esa abrumadora sensación placentera, con su otra mano acarició la mejilla y amplió su sonrisa "me tiene totalmente a sus pies” pensó enternecido. Después de 20 minutos el sol entró por completo bañando así a los dos amantes, el rubio se movió murmurando algo inentendible y abrió los ojos.

-Buenos días-le dijo Gerard besándole la cabeza mientras lo mantenía abrazado.

El rubio sonrió y alzó el rostro para mirarlo-Buenos días-contestó y se abrazó con más fuerza.

        Así estuvieron por un rato, luego Gerard miró el reloj en la mesa de noche y se frotó los ojos-voy a una reunión-le dijo al rubio-estaré fuera por algunas horas.

El portugués asintió pero apretó más su abrazo sacándole una sonrisa al mayor

-pero si quieres me quedo.

Ahora fue el pequeño quien sonrió-me gustaría-dijo sonrojándose-pero es tu trabajo, sé que tienes que ir.

        Gerard tragó grueso, se estaba excitando de nuevo, si iba a salir sería mejor levantarse de una vez así que separándose suavemente del menor se metió en el baño para una ducha fría. El rubio suspiró y permaneció quieto por un largo rato hasta que Gerard salió del baño y comenzó a vestirse sin ningún pudor frente a él, Tiago lo observó con detenimiento, se había puesto unos boxer negros y se secaba el cabello con la toalla dejando ver todos sus músculos perfectamente marcados. El chiquillo se sonrojó. Gerard se puso la camisa blanca y sin abotonarla aún se puso el pantalón y se sentó al borde de la cama, entonces se percató de que su pequeño portugués lo veía con cierto toque de lujuria.

-Eres un pervertido-le dijo en broma.

El rubio frunció el ceño avergonzado y le tiró la almohada-idiota-le dijo volteándose para darle la espalda.

        Gerard rio a carcajadas y se puso las medias y los zapatos, levantándose se abotonó la camisa y acomodándola dentro del pantalón lo abrochó, luego se puso la corbata y mirando de reojo al chiquillo sonrió, rodeó la cama para acercarse a él y sentándose al borde de la cama se inclinó y le besó la mejilla.-ya me voy mi amor-le dijo con tono seductor.

Tiago se incorporó, quería un beso en los labios, pero al hacerlo sintió un agudo dolor en su trasero-auch-se quejó con una mueca de dolor.

-Estás bien-preguntó preocupado tomándolo por los hombros.

-Sí-dijo sonrojándose violentamente.

Gerard tragó grueso, le estaba costando mucho controlar su lascivia-porque..porque mejor no descansas un poco más-le susurró acariciándole la mejilla.

Tiago asintió avergonzado.

        El pelinegro salió de prisa entrando en el baño de la sala para mojarse la cara recriminándose su falta de autocontrol, quería suprimir todo ese libido que lo carcomía pero como podría si su rubio era tan adorablemente sexy. Suspiró y se secó la cara. Fue hasta la cocina y se sirvió un café, antes de poder darle un sorbo sonó su celular, era su secretaria que le informaba todos los detalles de la reunión del día. Comenzó a hablar sin percatarse de que Tiago entraba y se le acercaba, cuando este lo abrazó se sobresaltó y se sintió conmovido, lo rodeó con su brazo libre mientras seguía escuchando a su secretaria saturándolo de información, trató de prestarle atención a lo que le decía pero pronto notó el esfuerzo que hacía su rubio, lo miró y vio que estaba de puntillas esforzándose por alcanzar sus labios. Se le hizo graciosamente tierno y rio con suavidad.

-¡Gerard!-protestó con un mohín de disgusto y girándose para marcharse.

        Gerard lo atrapó por la cintura abrazándolo por la espalda y le besó a mejilla dejando el teléfono sobre la mesa para ocupar sus dos manos en ese frágil cuerpo que tanto le gustaba-Te amo-le dijo al oído y le mordisqueó la oreja.

        El rubio soltó un gemido y se giró para besar los labios del pelinegro quien sosteniéndolo de la cintura lo alzó unos centímetros para profundizar el beso. Al separarse lo puso suavemente en el suelo y le acarició los labios hinchados por el reciente beso.

-Voy a llegar como las cuatro-le informó acariciándole el pelo y rodeando sus hombros con su brazo caminó con él hasta la puerta.

        Iban despacio porque el rubio estaba un poco adolorido. Cuando abrió la puerta se dispuso a darle algunas indicaciones.

-Al lado del teléfono está una libreta con el número de mi oficina y también el de Litz, cualquier cosa llamas.

El rubio asintió.

-Otra cosa, ya sabes que no quiero que tomes café-le dijo con seriedad y es que para el rubio desayuno significaba solo una taza de café y eso estaba perjudicando su salud, pero parecía un vicio difícil de erradicar-hablo enserio, soy tu médico y me daré cuenta.

El rubio frunció el ceño-sí, ya sé.

-Bien, y…

        Gerard fue interrumpido por la según él, odiosa voz de su vecino quien exaltado exclamó:-¡quién es ese niño tan lindo!

        Gerard frunció el ceño y el rubio miró con curiosidad al hombre que desde el pasillo lo miraba sonriente.


Capítulo XII



        Una mujer de largo y ondulado cabello negro caminaba perezosamente hacia la cocina cuando escuchó una voz desde el pasillo que se le hizo familiar.-¿...Gerard volvió...?-se preguntó corriendo a la puerta principal para pegar su oído a ella. Afuera Gerard encaraba a su vecino colocándose frente al rubio para taparlo, no quería que aquel fastidioso hombre entablara conversación con él.

-Hola vecino, cómo te fue-saludó amablemente el sujeto.

-Bien, hasta luego.

-"Diablos, siempre tan cortante"-pensó el sujeto sin atreverse a insistir, bufó molesto y entró a su departamento.

La mujer que escuchaba atentamente sonrió complacida-“sí volvió” pensó aguantando las ganas de gritar de dicha y corrió a su habitación para arreglarse pues apenas se había despertado y estaba hecha un desastre.

-Tiago, escúchame bien-dijo Gerard con mucha seriedad-no quiero que le abras la puerta a nadie ¿me entendiste?

El rubio se encogió en hombros- Está bien.

-A nadie, no importa quién sea-no quería asustarlo pero sabía lo insistente que era su fastidioso vecino y no es que fuese peligroso en el sentido que atentara físicamente contra él, pero su presencia era realmente irritante.

El portugués asintió sonriendo, le parecía cómica la exagerada precaución de Gerard.

Este suavizó su tono al ver la reacción del chico-ven acá-dijo tomándolo de la cintura y besándolo suavemente en los labios.

        Luego Gerard se marchó, no sin antes esperar a que su rubio entrara y trancara con llave. A los pocos minutos la mujer salió encontrándose un pasillo desolado, caminó resuelta hasta situarse frente a la puerta del departamento de Gerard, se sentía nerviosa, con sus manos trató de acomodarse mejor su cabello dejando que un rizo le cayera frente al rostro, alzó su mano para tocar pero no lo hizo, se acomodó mejor el escote dejando ver más piel, estaba en eso cuando el vecino de Gerard también salió

-¿Costanza?-exclamó el hombre sorprendido.

Ella volteó con un dejo de fastidio en la voz-¿Qué quieres Josep?-¿ya supiste?-dijo él emocionado

-Que mi Gerard volvió-contestó sonriendo satisfecha

-sí, con un niño muy hermoso a su lado

-¡Qué!-exclamó sorprendida abriendo mucho los ojos

-¿No lo has visto?-comento él pegando su oreja a la puerta para escuchar

-¿Có...cómo que un niño?-preguntó descolocada

-Debe ser con el que lo vieron en sus vacaciones-comentó tocando la puerta decidido, él sabía que Gerard no estaba pero el chico sí

-¡Pero eso era mentira!-exclamó ella más por convencerse a si misma que porque lo creyera

-No, es cierto y es muy lindo, tengo que hablar con él-insistió tocando la puerta de nuevo.

Ella enrojeció de cólera.

-Lárguese y deje de molestar-dijo el rubio sin abrir y es que fuera de lo que le recomendara Gerard él tampoco quería conversar con nadie.

        Los dos se quedaron atónitos, el uno porque no pensaba que aquel niño con cara de ángel fuese tan borde y la otra por abrir los ojos ante la realidad

-Hola, soy Josep, vivo aquí al lado, quisiera conocerte, hablar un par de minutos y luego te dejaré en paz

-No me interesa, lárgate-contestó el rubio fastidiado

-Rayos, Gerard lo adoctrinó bien-comentó frustrado el hombre

-¡Abre la puerta mocoso de mierda que yo soy la novia de Gerard!-habló furiosa la mujer.
Josep lo miró descolocado-Por qué le mientes, nos vas a meter en problemas

-Cállate-replicó rabiosa.

El rubio se quedó pasmado, por un segundo sintió que su corazón se detenía y que de un plumazo su vida se destruía, pero sacudió su cabeza negándose a creer-eso es mentira perra estúpida porque su novio soy yo-contestó sonrojándose

-¡Maldito!-murmuró apretando sus puños-tú no eres más que un puto-contestó golpeando la puerta con fuerza

-Hey cálmate-pidió Josep-tú lo provocaste

Sin replicar Costanza volvió a su departamento y cerró de un portazo.

Josep suspiró y también volvió al suyo, los ánimos se habían caldeado demasiado

-Estúpida-murmuró Tiago y restándole importancia a lo sucedido fue hasta la cocina y agradeció al cielo por estar solo ya que tuvo que subir a una silla para alcanzar los gabinetes donde estaban las tazas, ya podía imaginar las bromas de Gerard y de Litz.

Se sirvió un café recordando las recomendaciones de Gerard-bah, que se va a dar cuenta, es médico no brujo-murmuró convencido y se sentó a degustar su bebida ojeando el periódico.

Gerard le había restado importancia a su condición de desempleado pero él necesitaba sentirse útil así que buscaría algo que pudiera hacer. Mientras en otro lado de la ciudad Gerard era el último en llegar a la reunión que no era de trabajo sino personal.

-Llegas tarde-dijo como saludo uno de los hombres quien no era otro que Franz quien estaba en la capital desde hace semanas a petición de Gerard para que supervisara la investigación.

Gerard sólo gruñó.


A esa reunión estaban citados Franz y dos miembros de la Interpol,uno llamado Stephan y otro llamado Richard y el fin de la misma era que le expusieran los avances de la investigación.

3 comentarios:

  1. Seria posible q colocaras los capitulos 13 14 y 15 porfavor

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    1. Hola, muchas gracias por avisarme que faltaban esos capítulos, torpeza mía de la que no me había dado cuenta (>ლ) sorry por las molestias. Un abrazo (。◕‿◕。)

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  2. Seria posible q colocaras los capitulos 13 14 y 15 porfavor

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